La entrega voluntaria del cuarto imputado en la madrugada del miércoles permitió reconstruir el perfil de la pandilla juvenil responsable de la muerte de un niño de 12 años en San Bernardo. Se trata de jóvenes chilenos con historial delictual previo que, pese a haber pasado por programas de rehabilitación estatal, volvieron a delinquir con consecuencias fatales.
Según los antecedentes recabados por la fiscalía, los integrantes de la pandilla comenzaron a delinquir desde los 14 años con robos y receptación de vehículos. Esa trayectoria llevó a dos de ellos al Programa de Seguridad Integrada para Niños, Niñas y Adolescentes 24 Horas, conocido como Programa 24 Horas, un sistema que monitorea la escolaridad y el consumo de drogas, y brinda apoyo psicológico a menores con historial delictual.
Uno de los jóvenes de 17 años, quien se presentó a Carabineros acompañado por su padrastro, había reingresado en marzo al programa. La Municipalidad de San Bernardo clasificó su caso como de "alta complejidad" y debía permanecer en el sistema hasta agosto de este año. No cumplió. El otro joven de 17 años también había sido derivado al programa, pero su madre rechazó que continuara en el sistema.
La cadena delictiva comenzó la noche del lunes. La pandilla robó un Mitsubishi ASX a un conductor que cargaba combustible en una estación de servicio. Luego atacaron a un carabinero de franco, fracturándole un brazo. Con ese vehículo, interceptaron en el sector de Catemito a una familia que regresaba de celebrar el Día del Padre en Argentina. La tía del niño conducía el Peugeot 2008 rojo; el padre del menor ocupaba el asiento del copiloto. El niño de 12 años iba en el asiento trasero.
Durante el asalto, el menor quedó atrapado en el cinturón de seguridad del SUV robado y fue arrastrado cerca de tres kilómetros antes de ser liberado. Falleció a consecuencia de las lesiones.
Este miércoles, la fiscalía formalizó a los cuatro detenidos: dos jóvenes de 17 años, uno de 18 y uno de 21. Todos fueron imputados por robo con homicidio, y quedan a la espera de que el tribunal fije las medidas cautelares que regirán durante la investigación.