La Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de EE.UU., conocida por sus siglas en inglés como OFAC, emitió una dispensa de 60 días que permite a Irán vender petróleo a casi cualquier comprador del mundo. La autorización tiene vigencia hasta el 21 de agosto de 2026 y excluye solo a Cuba, Corea del Norte y Crimea. Los pagos pueden realizarse en dólares.
Scott Bessent, secretario del Departamento del Tesoro de EE.UU., anunció la medida a través de X y la vinculó directamente a las conversaciones que se desarrollan en Suiza. Allí, Irán asumió dos compromisos: garantizar el libre tránsito por el estrecho de Ormuz, paso marítimo estratégico para el suministro de petróleo a Europa y Asia, y permitir el ingreso de inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) al país.
La dispensa llega una semana después de que Teherán y Washington firmaran un memorando de entendimiento que fija las bases para negociaciones de 60 días. Ese acuerdo surgió tras casi 40 días de guerra y semanas de un alto al fuego que ambas partes incumplieron con frecuencia.
El levantamiento temporal de las sanciones tendrá efectos sobre los mercados energéticos globales. Irán es uno de los países con mayores reservas petroleras del mundo, y su reingreso al mercado libre podría presionar a la baja los precios del crudo. La fecha límite del 21 de agosto marcará si las negociaciones avanzan hacia un acuerdo permanente o si las restricciones regresan.

