El humorista chileno Edmundo Arrocet explicó en primera persona la razón detrás de la aparente paralización de sus memorias sobre los seis años que vivió con la presentadora española María Teresa Campos. Arrocet, que reapareció en el concierto de inicio de gira "50+1" de Los Chunguitos en Las Ventas, en Madrid, dijo que el libro no está cancelado, sino que requiere cambios por derechos de imagen.
Según el relato del propio Arrocet, gran parte del texto se sustenta en fotografías que ahora exigen permisos o compras para poder reproducirse. "No se paralizan, lo que pasa es que hay que cambiar muchas cosas, porque muchas cosas están hechas en base a fotografías y entonces hay que cambiar todo el tema, ¿no? Porque resulta que las fotografías, si no son compradas no te las permiten", afirmó.
Contexto cultural: Edmundo Arrocet es un artista chileno con larga trayectoria en España, conocido también por su apodo y por la relación sentimental que mantuvo con María Teresa Campos, presentadora española muy popular en las décadas recientes. Tras el fallecimiento de Campos, su herencia artística y personal quedó en manos de sus hijas, Terelu Campos y Carmen Borrego, quienes son las herederas universales de lo relativo a la comunicadora, y por tanto las interlocutoras posibles para autorizar imágenes familiares o personales.
Arrocet añadió que su manuscrito está avanzado, en torno a un 75 por ciento, y se mostró optimista respecto a una salida: "si todo va bien", dijo, la intención es publicar a finales de marzo o principios de abril. También abordó asuntos pendientes de carácter privado, como un préstamo de 40.000 euros que él asegura haberle dejado a Teresa, y que, según su versión, las hijas aún no le han devuelto. "Me dijeron 'cuando se venda la casa te voy a devolver el dinero'. Y no sé si habrá dinero, pero no me lo han devuelto para nada", declaró, y afirmó que estaría dispuesto a reunirse con Carmen y Terelu para aclarar la situación.
Voces y límites: en estas declaraciones Arrocet se mantiene a la espera de permisos y evita anticipar reacciones de las herederas: "Ah, no tengo idea de ello, yo eso no lo sé, creo que con Carmen o Terelu tengo dos fotos, con ellas no tengo más", comentó. No hay, hasta ahora, confirmación pública de Terelu Campos o Carmen Borrego sobre si autorizarán las imágenes ni sobre el fondo del préstamo que menciona Arrocet.
Significado: más allá del calendario editorial, el episodio expone dos debates que interesan a lectores en Chile y América Latina: la fragilidad de las memorias cuando se apoyan en material ajeno, y las tensiones entre la reivindicación de la propia voz y los derechos de imagen de terceros, especialmente tras la muerte de una figura pública. Para Arrocet, artista chileno que vivió buena parte de su carrera en España, la publicación no solo reconstruye una relación personal, también se inserta en la conversación pública sobre privacidad, herencias culturales y las reglas del mercado editorial en la era digital.
Lo que queda por resolverse es concreto y verificable: si las fotografías podrán ser compradas o autorizadas, y si esas gestiones permitirán cumplir el plazo que Arrocet anunció. Por ahora, la fecha de salida sigue condicionada a esos permisos y a otros ajustes en el libro.
