La FIFA confirmó que Donald Trump tendrá un papel protagónico en la ceremonia de premiación de la gran final del Mundial 2026. El presidente de Estados Unidos entregará el trofeo al capitán del equipo campeón en el MetLife Stadium de East Rutherford, Nueva Jersey, en un acto que compartirá con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.

La medida rompe con el protocolo que el organismo había adoptado en ediciones recientes del torneo, donde la entrega del trofeo quedaba reservada exclusivamente para las autoridades de la FIFA. La decisión llega tras la polémica que generó Infantino durante la ceremonia del Mundial de Clubes, realizado también en suelo estadounidense, donde el dirigente italiano se alejó del protocolo habitual.

La presencia de figuras políticas en este tipo de actos no es nueva en la historia del fútbol. En el Mundial de España 1982, el rey Juan Carlos I participó en la entrega del trofeo a la selección italiana, que venció a Alemania Occidental en la final disputada en el estadio Santiago Bernabéu de Madrid. El contexto actual es distinto: Trump recibe un Mundial organizado en su propio país, lo que le da una visibilidad que supera lo meramente ceremonial.

La decisión de Infantino de incluir al presidente estadounidense en el momento central del torneo profundiza el vínculo entre la FIFA y la administración Trump, que ha sido clave en la organización del certamen. La final se jugará en el MetLife Stadium de East Rutherford, recinto con capacidad para más de 82.000 espectadores.