Después del arresto del expríncipe Andrés Mountbatten-Windsor, legisladores de Estados Unidos han instado a su gobierno a intensificar las acciones contra quienes mantuvieron relaciones con Jeffrey Epstein. Este hecho ocurre tras la detención del hermano del rey Carlos III, quien ha sido acusado de mala conducta pública, pero ha negado repetidamente cualquier delito.

El congresista Thomas Massie, quien impulsó la ley que llevó a la liberación de archivos relacionados con Epstein, expresó que se requiere "justicia" en EE. UU. por los delitos de abuso sexual vinculados al financista. Inés a su vez, el presidente del Comité de Supervisión de la Cámara, Suhas Subramanyam, declaró que está dispuesto a viajar al Reino Unido para que el expríncipe aclare su situación. "Si no hizo nada malo, debería limpiar su nombre", sostuvo Subramanyam.

La detención de Mountbatten-Windsor ha sido considerada por los legisladores como un avance significativo, destacando que cada vez más víctimas se manifiestan y exigen responsabilidad para las élites. El congresista Ro Khanna y el mencionado Massie enfatizaron el principio de que "incluso los príncipes no están por encima de la ley".

Este contexto puede resonar en Chile y América Latina, donde la lucha por la justicia y el control de la corrupción sigue siendo una batalla vigente. El interés por asegurar que los poderosos enfrenten las consecuencias de sus actos también se refleja en la situación de diversas figuras públicas en la región, planteando preguntas sobre la igualdad ante la ley y la rendición de cuentas.