La alfombra roja y la ceremonia inaugural de la Gala del LXV Festival de Viña del Mar, transmitida ayer por la noche, reunió a más de 140 invitados y se impuso en la pantalla con cifras que la industria no veía desde que se modificó la medición de rating en abril de 2025. La transmisión promedió 1.466.765 personas por minuto en rating online y registró un peak de 1.909.138 espectadores entre las 21:09 y la 01:18, según los datos difundidos por la producción.
En paralelo, los televidentes que siguieron el tramo en canales tradicionales quedaron distribuidos así: TVN alcanzó 111.835 personas por minuto, Chilevisión 414.909 y Canal 13 182.657. Con esos resultados, la Gala no solo funcionó como pasarela de moda, sino que se consolidó como el programa televisivo más sintonizado desde el cambio en la metodología de medición.
Tonka Tomicic, animadora de la Gala, celebró el resultado y lo vinculó al trabajo colectivo detrás del evento. "Estamos profundamente felices con el resultado de anoche. Saber que la gente en sus casas disfrutó de esta gran fiesta de la moda nos llena el corazón", dijo, y destacó el liderazgo de Carlos Valencia, director general de la Gala, por la coordinación del equipo y la calidad de las propuestas en la alfombra roja.
La Gala es, en el calendario televisivo chileno, más que un desfile. Su protagonismo conecta el diseño, la televisión y la identidad cultural, y este nuevo hito en audiencias refleja también cambios tecnológicos y de consumo: la contabilización de espectadores en formato online ha reordenado la percepción de qué es un éxito televisivo en la era digital. La producción de la Gala enfatizó que el resultado responde al trabajo de vestuaristas, productores y conductores, y a la expectación que generan tanto figuras nacionales como internacionales.
El impacto de estas cifras llega además en un momento de alta atención sobre Viña: un sondeo de la consultora Descifra y el diario La Tercera indicó que 85% del público afirma que verá Viña 2026, en la que, según la programación anunciada, Gloria Estefan encabezará el festival y Mon Laferte aparece como la principal apuesta popular. Para los organizadores y anunciantes, el desafío ahora es sostener ese compromiso de audiencia en próximas ediciones y convertir los picos de sintonía en estrategias de largo plazo que integren televisión lineal y plataformas digitales.
Queda por ver cómo influirán estos resultados en la negociación de espacios publicitarios y en las futuras decisiones de programación del Festival, pero la noche de la Gala dejó claro que la alfombra roja sigue siendo, para Chile, una escena donde se mide tanto el pulso de la moda como el de la televisión contemporánea.
