La acusación constitucional (AC) contra el exministro de Hacienda Nicolás Grau fue aprobada por la Cámara de Diputados este martes, pero no sin fisuras en la derecha. Cuatro legisladores de Renovación Nacional (RN) votaron en contra, argumentando que el mecanismo carecía de mérito jurídico suficiente.
Andrés Celis fue el más explícito antes de la votación. En conversación con Radioanálisis, calificó la acusación de "poco seria" y respaldó su postura en el pronunciamiento del Consejo Fiscal Autónomo (CFA), organismo independiente que evalúa las cuentas públicas. El CFA había determinado que las proyecciones de Grau no presentaban inconsistencias. Hay una deuda de 10.500 millones de dólares, reconoció el diputado, pero "bien calculada, bien proyectada y sin ningún maquillaje".
Ximena Ossandón también rechazó la AC, aunque desde un ángulo político. La parlamentaria advirtió sobre el precedente que podría sentar la medida, con la megarreforma tributaria en trámite y el ministro de Hacienda Mario Quiroz a cargo de nuevas proyecciones de ingresos. "¿Lo vamos a acusar constitucionalmente?", preguntó, apuntando a eventuales errores de cálculo futuros. Ossandón fue más directa al agregar que la AC, pensada para un electorado "con sed de venganza", podría convertirse "en un boomerang".
Luis Pardo llamó a "terminar con la chacota" al anunciar su rechazo, y pidió que el debate parlamentario se concentrara en la megarreforma. Diego Schalper había anticipado días antes, en el programa Mesa Central, que un grupo de diputados votaría en contra de la acusación. Él mismo se incluyó en ese grupo.
El pleno aprobó la AC pese a los votos en contra, a los que se sumaron parlamentarios del Partido de la Gente (PDG) y de Evópoli. La acusación pasa ahora al Senado, que actuará como jurado para determinar si Grau incurrió en las faltas que se le imputan por su gestión al frente del Ministerio de Hacienda.
