El Sindicato de Futbolistas Profesionales de Chile (Sifup) se reunió este martes con la futura ministra del Deporte, Natalia Ducó, y con el futuro subsecretario Andrés Otero, para solicitar que el Gobierno mantenga la prioridad en la tramitación de la reforma a la Ley de Sociedades Anónimas Deportivas Profesionales (SADP), proyecto que ya fue aprobado en el Senado.

En un comunicado, el Sifup explicó que pidió específicamente que la iniciativa mantenga la urgencia en la Cámara de Diputados, de modo que pueda comenzar a implementarse dentro de los plazos establecidos. El gremio sostuvo que esta reforma es fundamental para el futuro del fútbol chileno y representa una oportunidad histórica para avanzar hacia un modelo más transparente y de mejor gobernanza para la actividad.

Según el sindicato, la reforma busca, entre otros cambios, la separación de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) y la Federación de Fútbol de Chile (FFCh), para garantizar que la selección nacional no quede sometida a los intereses económicos de los 32 clubes que integran el Consejo de Presidentes. El Sifup añadió que la nueva normativa permitiría resguardar los intereses de la selección, conocida como La Roja, y fortalecer el desarrollo del fútbol formativo bajo una gobernanza acorde a estándares internacionales.

El gremio también señaló que la iniciativa terminaría con los conflictos de interés existentes cuando representantes de futbolistas son, además, dueños de clubes, una situación que, según el Sifup, coarta la libertad de trabajo de los jugadores. Al permitir separar funciones y responsabilidades, se busca mayor transparencia en transferencias, contratos y competencias internas, afirmó la organización.

La discusión legislativa ahora pasa a la Cámara de Diputados, donde los diputados deberán fijar plazos y posibles indicaciones. Mantener la urgencia, explicó el Sifup, significaría que el proyecto avance con prioridad en la agenda parlamentaria y no quede rezagado en comisiones.

Más allá del ámbito doméstico, la reforma tiene implicaciones regionales: una gobernanza más clara y separada favorece la participación ordenada de los clubes chilenos en competiciones de la Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL), como la Copa Libertadores, y hace más transparente el mercado de transferencias en la región. Para clubes, agentes y dirigentes, el cambio promete reducir riesgos de conflictos y alinearlos con prácticas que exigen organismos internacionales del fútbol.

El siguiente paso concreto será la tramitación en la Cámara de Diputados. El Sifup y la futura ministra Natalia Ducó, quien fue atleta olímpica chilena, dijeron que seguirán de cerca el calendario legislativo. Si la urgencia se mantiene, el Gobierno espera que la reforma pueda aplicarse en los plazos previstos; si no, el proceso podría demorarse y postergar los efectos sobre la gobernanza del fútbol chileno y su proyección regional.