La columna de J.J.Jinks: Memoria corta, ambición larga Piñera sonríe irónicamente desde el más allá al ver a sus enconados detractores con este súbito prurito apologético. Es ampliamente reconocido que una de sus grandes virtudes políticas era que carecía totalmente de rencor, virtud que no se nos ha dado a todos, como queda hoy en evidencia.
Noticias destacadas Desde el más allá, Sebastián Piñera estaría apoyando la candidatura de Michelle Bachelet a la Secretaría General de la ONU según la propia Bachelet. Una vez más comprobamos que en política no hay límites, y sin arrugarse, Bachelet citó unas supuestas conversaciones con el exPresidente donde la habría instado a postular el cargo.
No se trata de dilucidar si es cierto o no lo señalado por Michelle, de más está decir que probablemente nunca lo sabremos, sino el evidente uso político frente a la decisión del actual Gobierno de quitarle el apoyo para su candidatura. Poco elegante por decirlo de alguna manera.
Pero no debiera sorprendernos. Para la izquierda, de un día para otro el Presidente Piñera pasó a encarnar todas las virtudes republicanas que en vida jamás le reconocieron.
El único requisito previo a su santificación por sus eternos detractores es que sirva para dañar en la comparación a José Antonio Kast. “Piñera jamás hubiera hecho esto”, “Piñera jamás hubiese hecho este otro”, lo hemos escuchado con asiduidad en las bocas más inesperadas.
