El Rio Open, torneo de categoría ATP 500, publicó en sus redes sociales que no existió ninguna solicitud del jugador argentino Francisco Cerúndolo tras su queja por jugar dos días consecutivos.

En el comunicado oficial el torneo afirma, cito, “no hubo ninguna solicitud realizada por el mencionado atleta a los organizadores del torneo”. Añaden que “todas las decisiones se toman de acuerdo con los protocolos y directrices de la ATP, con total transparencia”. También subrayan que su “compromiso es siempre equilibrar las necesidades de los atletas, el público y las transmisiones televisivas nacionales e internacionales, garantizando que todos los procedimientos sigan reglas claras e imparciales”.

Tácticamente, la programación en un ATP 500, que entrega 500 puntos al ganador, puede verse condicionada por factores como transmisiones y fuerza mayor, y en ocasiones obliga a partidos en días consecutivos. La organización apunta a actuar bajo las normas de la Association of Tennis Professionals, la ATP, que regula el calendario y los protocolos del circuito masculino. La queja pública de Cerúndolo pone foco en la fatiga y el manejo de cargas: jugar dos días seguidos reduce ventanas de recuperación, aumenta el desgaste y puede afectar el rendimiento en rondas siguientes.

Desde la perspectiva sudamericana y chilena, la disputa no es menor. La gira en tierra de Brasil y Argentina es clave para jugadores de la región que buscan puntos y continuidad, y decisiones de agenda repercuten en la logística y la preparación de los tenistas locales. Si persisten las tensiones entre jugadores y organizadores, podría abrirse un debate sobre ajustes de calendario o mayor flexibilidad en las solicitudes formales para proteger la salud y el calendario competitivo de la región. Por ahora, la organización de Río niega la solicitud y remite a las directrices de la ATP.