El título se decidió en Ecuador, donde Santiago Wanderers y Flamengo disputaron la definición de la Copa Libertadores Sub 20. El duelo terminó empatado al final del tiempo reglamentario y llevó la final a los lanzamientos desde el punto penal, en los que los Caturros fueron más precisos y celebraron un título inédito para Chile.
La definición no solo dejó el trofeo en suelo chileno, también marcó un hito televisivo: Chilevisión transmitió el duelo por señal abierta y promedia 629 mil espectadores, con un alcance de casi 2 millones entre las 18:00 y las 20:46 horas.
En lo deportivo, Wanderers suma un hito regional al convertirse en un país con Libertadores ganadas en las tres categorías oficiales de la competición de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol, Confederación Sudamericana de Fútbol): masculino, femenino y Sub 20. Colo Colo ya había aportado a este logro, con el título masculino en 1991 ante Olimpia y la corona femenina en 2012 frente a Foz Cataratas; ahora Wanderers completó la tríada en Sub 20.
A nivel económico, el triunfo trae consigo ingresos vinculados al formato juvenil de la Copa. La Conmebol cubre los gastos del campeón y, en ediciones anteriores, se ha otorgado un monto simbólico de 50 mil dólares al monarca, es decir, cerca de 46 millones de pesos chilenos.
Los elogios quedaron para el cuerpo técnico y, sobre todo, para los jugadores. “Estamos extasiados. Los chicos han hecho un torneo tremendo, sabíamos que estamos preparados para competir en buen nivel, pero lo que hicieron hoy fue tremendo”, sostuvo el entrenador Felipe Salinas. “Son chicos que les ha costado mucho lo que han conseguido, entonces apelamos a las emociones para poder sacar lo mejor de ellos. Habíamos trabajado muy bien, hay un trasfondo muy grande”. El estratega dejó abierta la puerta a los próximos desafíos del equipo, que ahora mira con confianza la continuidad de su buen momento.