La Armada de Chile desvinculó a los dos sargentos formalizados por la violación de una joven de 23 años en Rapa Nui, Región de Valparaíso. La institución informó la medida mediante una declaración pública emitida la noche de este martes.
Según informó T13, la Armada explicó que, sin perjuicio de la investigación sumaria administrativa abierta para establecer responsabilidades por infracciones a la reglamentación interna, "los servidores involucrados fueron desvinculados, por ser su permanencia perjudicial para el servicio". Para ello usó las facultades del Estatuto del Personal de las Fuerzas Armadas.
En el mismo comunicado, la institución afirmó que colaborará con las autoridades y los tribunales de justicia ordinaria para esclarecer los hechos, que a su juicio "se apartan de los valores institucionales". También reafirmó su compromiso con el pueblo de Rapa Nui y sostuvo que los casos conocidos por la prensa corresponden a conductas individuales.
De acuerdo con la denuncia que la víctima presentó ante Carabineros, los hechos ocurrieron la madrugada del sábado, al interior de una guarnición de Infantería de Marina en la isla. BioBioChile informó que se trataba de una fiesta que no contaba con autorización.
El fiscal de Rapa Nui, Sergio Espinosa Daza, señaló que la agresión ocurrió "en un contexto de celebración, con personas ajenas a la institución de la Armada, y con ingesta alcohólica de por medio". Los dos marinos fueron detenidos en flagrancia durante el fin de semana.
El domingo, la Fiscalía formalizó a ambos por el delito de violación ante el Juzgado de Garantía de Rapa Nui. Según el Ministerio Público, los imputados cometieron el ilícito contra una joven perteneciente a la etnia rapanui, que se encontraba privada de la capacidad de oponerse en un contexto de consumo de alcohol.
El tribunal acogió la petición de la Fiscalía y decretó prisión preventiva para los dos sargentos. Ambos cumplen la medida cautelar en un recinto de la Armada en Talcahuano, Región del Biobío, en el continente.
El padre de la joven entregó una versión más amplia. Aseguró que su hija fue agredida por al menos cuatro funcionarios de Infantería de Marina y que una amiga intentó pedir ayuda, pero que la oficial de guardia se habría negado a prestarla. Por ahora, esa acusación supera lo establecido judicialmente, donde solo hay dos imputados.
Las diligencias deberán determinar si participaron más personas y qué ocurrió dentro del recinto. El tribunal fijó un plazo de investigación de 80 días.
