En Nueva York el viernes, los papeles de varias empresas de ciberseguridad cerraron con fuertes pérdidas después de que Anthropic, la startup estadounidense de inteligencia artificial, presentara una nueva función de seguridad para su modelo Claude. Entre las caídas más visibles estuvieron firmas que cotizan en Wall Street, en una sesión marcada por el temor a la competencia de tecnologías nativas de IA.

La herramienta, denominada Claude Code Security, según Anthropic PBC, “analiza las bases de código en busca de vulnerabilidades de seguridad y sugiere parches de software específicos para su revisión humana”. Anthropic PBC es una corporación de beneficio público estadounidense. La compañía precisó que la función está disponible por ahora en una versión preliminar de investigación limitada, es decir, es un anuncio con acceso restringido antes de una disponibilidad amplia.

En la sesión, SailPoint cayó 9,4%, Cloudflare 8,1%, CrowdStrike retrocedió 8%, Zscaler 5,5% y Okta 9,2%. El ETF (fondo cotizado) Global X Cybersecurity bajó 4,9% y cerró en su nivel más bajo desde noviembre de 2023. Estos movimientos ocurrieron además en un contexto donde el ETF iShares Expanded Tech-Software Sector acumula una caída de más del 23% en lo que va del año, camino de su mayor retroceso trimestral desde la crisis financiera de 2008.

Para entender por qué los inversores reaccionaron así, hay que explicar el miedo central: la capacidad de la IA para “codificar”, es decir, usar modelos de inteligencia artificial para escribir o reparar código de software. Si los usuarios y equipos pueden apoyarse en asistentes de IA para crear aplicaciones o corregir vulnerabilidades, la demanda por ciertas herramientas y servicios tradicionales podría caer, afectando crecimiento, márgenes y poder de fijación de precios de los proveedores actuales.

“Ha habido una venta constante de software, y hoy es la seguridad la que está sufriendo una caída repentina en los titulares”, dijo Dennis Dick, operador principal de Triple D Trading, sobre la venta que se aceleró tras el anuncio. La cita sugiere que el mercado penaliza cualquier indicio de disrupción, aun cuando la funcionalidad anunciada aún esté en fase limitada.

No solo Anthropic empuja este debate. Iniciativas similares de OpenAI y Alphabet, la matriz de Google, han elevado la preocupación entre inversores sobre la sustitución de productos tradicionales por capacidades nativas de IA. Sin embargo, hay una distancia entre anuncio y aplicación generalizada: muchas de estas funciones requieren pruebas, controles de seguridad y auditorías humanas antes de integrarse en entornos críticos.

Para equipos de seguridad y empresas en Chile, la noticia es doble. Por un lado, estas herramientas pueden acelerar la detección y parcheo de fallas, lo que sería beneficioso para operaciones locales. Por otro lado, proveedores de soluciones y consultoras nacionales podrían enfrentar mayor competencia si las grandes plataformas de IA incorporan capacidades similares a escala.

El mercado ahora vigilará dos factores: la rapidez con que Anthropic y otros amplían el acceso más allá de la fase de investigación, y la respuesta comercial y técnica de los proveedores de ciberseguridad, que pueden optar por integrar IA en sus productos o especializarse en servicios que la IA no cubra fácilmente. Mientras tanto, la caída bursátil refleja más una anticipación de cambio que un efecto inmediato sobre la protección real de sistemas.