Este sábado, por primera vez en casi un año, callaron los cañones entre Rusia y Ucrania con ocasión de la Pascua Ortodoxa, al acordar una tregua unilateral de 32 horas que expira a la medianoche del domingo santo. Se trata del cuarto alto al fuego desde febrero de 2022, una pausa que llega en medio de un proceso de paz con mediación de Estados Unidos, la cual ha quedado estancada en los últimos meses. La tregua aparece como una ventana para que fieles de ambas orillas puedan asistir a sus servicios sin riesgo, pero no se ofrece una solución estructural al conflicto.