El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, reconoció este domingo que el resultado de la primera vuelta presidencial fue "inesperado". Su rival, el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, lo aventajó en el conteo.
"Estaba convencido de que iba a ganar las elecciones en primera vuelta", declaró Lula en un céntrico hotel de São Paulo, según informó BioBioChile. En la misma intervención criticó con dureza a su contendor.
Pese a la sorpresa, el líder progresista, que disputa sus séptimas elecciones presidenciales, se mostró confiado en una victoria final en la segunda vuelta del 25 de octubre. Además, aseguró ser "muy bueno" en el cara a cara.
"A partir de mañana comienza la nueva campaña", dijo en tono combativo, rodeado de seguidores y aliados. Quedan tres semanas para el balotaje.
En su discurso, el mandatario defendió las políticas de su gobierno, entre ellas el mantenimiento de la estabilidad fiscal y el aumento de la inversión en ciencia, tecnología y educación. Las fuentes disponibles no detallan los porcentajes obtenidos por cada candidato.
La elección convocó a unos 158,7 millones de electores, que además eligieron gobernadores y Congreso. Las encuestas previas anticipaban un empate técnico en una eventual segunda vuelta, un escenario que ahora se confirma como una disputa abierta entre la izquierda de Lula y el bolsonarismo.
Para Chile y la región, lo que ocurra en Brasil pesa. Se trata de la mayor economía de América Latina y de un actor central en bloques como el Mercosur (Mercado Común del Sur) y los BRICS. Un eventual triunfo de Flávio Bolsonaro supondría un giro en la orientación de la política exterior brasileña frente a la actual administración.
El balotaje del 25 de octubre definirá quién gobernará Brasil en los próximos cuatro años.