La Universidad de O'Higgins, a través del Instituto de Ciencias Agroalimentarias, Animales y Ambientales (ICA3), inició la fase previa a los ensayos experimentales de un proyecto FONDECYT Regular N°1251766 que probará el uso de música para reducir el estrés postdestete y favorecer el consumo temprano de alimento en cerdos; la fase experimental comienza a fines de enero o comienzos de febrero de 2026, según informó el académico Jaime Figueroa, investigador del proyecto (Universidad de O'Higgins, FONDECYT).-
El equipo parte de un problema concreto en producción porcina: el destete prematuro genera altos niveles de estrés y suele dificultar que los animales inicien el consumo de alimento durante las primeras dos semanas postdestete, periodo crítico para su bienestar y desempeño productivo, explicó Jaime Figueroa, académico del ICA3 de la Universidad de O'Higgins. "Los cerdos son animales muy inteligentes, con capacidades cognitivas que en muchos estudios incluso superan a las del perro. Aprenden con mucha facilidad, pero en los sistemas de producción intensiva enfrentan importantes problemas de bienestar", dijo Figueroa en declaraciones institucionales.-
La propuesta combina psicología experimental, nutrición y bienestar animal y se apoya en el condicionamiento clásico, también llamado pavloviano. En términos sencillos, el equipo emparejará una señal neutra, en este caso una pieza musical, con un refuerzo no aprendido, como una solución azucarada o contacto humano positivo. Tras varias asociaciones, la música pasaría a ser un estímulo condicionado que, idealmente, provoque anticipación del alimento o estados fisiológicos menos estresantes en los lechones.-
El diseño del protocolo fue afinado tras la visita del profesor Dominique Dwyer, psicólogo experimental de la Universidad de Cardiff, Reino Unido, quien trabajó con el equipo para ajustar los procedimientos que se aplicarán en granja. Figueroa señaló que esos ajustes permitirán que el segundo año del proyecto concentre la mayor parte del trabajo directamente en condiciones controladas y productivas, donde se evaluarán las respuestas de los animales.-
Los investigadores planean medir indicadores de bienestar y producción, como inicio del consumo, ganancia de peso y marcadores de estrés, y comparar grupos expuestos a la música con controles sin condicionamiento. Según el equipo, si la intervención funciona en condiciones experimentales, podría trasladarse a granjas comerciales chilenas como una herramienta de bajo costo para mejorar bienestar y reducir pérdidas asociadas al destete. Sin embargo, los académicos enfatizan que todavía es una hipótesis en fase experimental y que hará falta evaluar la reproducibilidad, la duración del efecto y el análisis costo-beneficio antes de recomendar su implementación masiva (Universidad de O'Higgins, FONDECYT).-
La investigación se enmarca en una línea más amplia sobre cognición y bienestar animal que busca soluciones basadas en aprendizaje asociativo y manejo no farmacológico. Para que productores y fiscalizadores reconozcan su utilidad, los próximos pasos incluyen publicar los protocolos y resultados en revistas científicas revisadas por pares, y analizar cómo integrar la intervención en sistemas productivos chilenos sin afectar rutinas sanitarias ni bioseguridad.-
En definitiva, el proyecto liderado por Jaime Figueroa y apoyado por el FONDECYT abrirá un capítulo experimental sobre la música como estímulo condicionado en producción porcina; sus promotores advierten que los beneficios potenciales son prometedores, pero que por ahora corresponden a una estrategia en evaluación que requiere evidencia rigurosa y adaptación a la realidad de las granjas chilenas.
