Un estudio coordinado por los investigadores Francisco Botello y Carolina Ureta, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), publicado este miércoles en la revista PLOS Climate (Public Library of Science), advierte que el cambio climático está amenazando el hábitat de la mariposa monarca en México y proyecta un desplazamiento de su área de reproducción y puesta hacia el sur.

Cada año millones de mariposas monarca, Danaus plexippus, recorren miles de kilómetros desde sus zonas de cría en Canadá y Estados Unidos hasta los sitios de hibernación en el centro de México. El nuevo trabajo analiza cómo el aumento de las temperaturas y la disponibilidad de plantas alimenticias podrían alterar esas rutas históricas y concentrar recursos en zonas más meridionales del país.

Las monarcas dependen de las plantas del género Asclepias, conocidas como algodoncillo, que sirven como sitios de puesta de huevos, alimento y fuente de compuestos que protegen a las orugas y adultas de depredadores. Los autores del estudio emplearon modelos computacionales para predecir la ubicación del hábitat adecuado para huevos y orugas, y para las poblaciones de asclepias tropical, en distintos horizontes temporales. Los resultados auguran una disminución del hábitat adecuado de entre un 8% y un 40% y un desplazamiento marcado hacia el sur en los escenarios evaluados para 2030, 2050 y 2070.

Esos cambios implican que los sitios de puesta de huevos y la disponibilidad de plantas alimenticias podrían concentrarse en el sur de México, lo que fracturaría las rutas migratorias existentes y aumentaría la vulnerabilidad de poblaciones ya afectadas por la pérdida de hábitat, parásitos y la menor disponibilidad de plantas hospederas.

La publicación coincide además con otro trabajo divulgado en la revista PLOS One (Public Library of Science), realizado por investigadores de la Universidad de Colorado-Boulder, que documenta un retraso en la floración de especies tropicales de varias semanas debido al cambio climático. Ese fenómeno podría agravar la falta de recursos en momentos críticos del ciclo de vida de la monarca, reduciendo la sincronía entre insecto y planta.

El estudio mexicano no solo suma proyecciones numéricas, también subraya la necesidad de acciones transfronterizas. La migración de la monarca es un fenómeno biológico que conecta ecosistemas y comunidades en Canadá, Estados Unidos y México, y su protección exige coordinación entre políticas de conservación, manejo del paisaje donde crece el algodoncillo y monitoreo continuo.

Los modelos entregan señales claras, pero también incertidumbres propias de las proyecciones climáticas y biológicas. Los investigadores llaman a integrar estos resultados con datos de campo y con las iniciativas de conservación ya existentes en las zonas de invernada y de cría. Para garantizar la continuidad de la migración masiva será clave conservar y restaurar las plantas hospederas, y adaptar estrategias en función de cómo avance el clima en las próximas décadas.