El XXXII Congreso Latinoamericano de Hidráulica se celebrará entre el 19 y el 23 de octubre en Valparaíso, y tendrá a la Universidad Técnica Federico Santa María (USM) como una de sus sedes anfitrionas. La actividad es organizada por la Asociación Internacional de Ingeniería e Investigación Hidroambiental (IAHR, por su sigla en inglés), el Instituto Nacional de Hidráulica (INH), la Sociedad Chilena de Ingeniería Hidráulica (SOCHID) y la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV).
Los organizadores informaron que están recibiendo los resúmenes de trabajos técnicos hasta el 15 de marzo. Entre las temáticas principales se incluyen Adaptación y mitigación al cambio climático; Agua para la transición energética, seguridad alimentaria y la naturaleza; Mejora de la resiliencia frente a peligros y desastres hídricos; y Transformación digital aplicada a la hidráulica. Cada eje reúne subtópicos como mecánica de los fluidos, hidráulica fluvial y costera, hidrología superficial y subterránea, y agua e industria.
Álvaro Ossandón, académico del Departamento de Obras Civiles de la USM y parte de la organización, dijo que "como universidad, y particularmente desde el Departamento de Obras Civiles de la USM, estamos muy contentos de formar parte de la organización de un evento tan importante para la comunidad hidráulica latinoamericana". Añadió que el congreso es una vitrina para mostrar el trabajo chileno en recursos hídricos.
Los organizadores destacaron que será la primera vez que el Congreso Latinoamericano de Hidráulica se realiza en la Región de Valparaíso, fuera de Santiago. Valparaíso es una ciudad declarada patrimonio de la UNESCO, lo que, según los anfitriones, ofrecerá a los participantes contexto urbano y oportunidades para vincular discusiones técnicas con desafíos costeros y patrimoniales.
La cita adquiere relevancia práctica para Chile y América Latina porque aborda problemas críticos como la escasez hídrica, la resiliencia ante sequías e inundaciones, y la gestión del agua en sectores clave como la agricultura, la minería y la energía. Para las instituciones y empresas locales supone además una oportunidad de colaboración regional y de influir en políticas públicas mediante evidencia técnica compartida.
En lo inmediato, los interesados tienen plazo hasta el 15 de marzo para enviar sus resúmenes, y la organización espera reunir a investigadores, consultores y responsables de políticas públicas de distintos países latinoamericanos. A mediano plazo, los resultados del congreso podrían traducirse en proyectos conjuntos, redes académicas y recomendaciones técnicas que impacten la gestión del agua en la macrozona central de Chile y la región.
