La oposición llegó a La Moneda con voluntad de negociar el proyecto misceláneo de reconstrucción y reactivación, pero sin hablar con una sola voz. El Partido Socialista, el Frente Amplio y la Asociación Chilena de Municipalidades presentaron propuestas por separado al Ejecutivo, sin lograr articular una posición única que le diera más peso al bloque.

Los partidos del sector, que van desde el Partido Comunista hasta la Democracia Cristiana, firmaron una declaración conjunta en la que advierten que el componente tributario del proyecto "resulta imposible de aceptar en los términos planteados hasta ahora". La crítica apunta a que la reforma propone una menor recaudación fiscal y que el Ejecutivo no ha introducido cambio alguno, pese a las alertas del Consejo Fiscal Autónomo (CFA), el organismo técnico independiente que asesora al gobierno en materias presupuestarias, y del Banco Central.

Uno de los principales puntos del bloque es la separación del proyecto en dos partes. La presidenta del Partido Socialista, senadora Paulina Vodanovic, planteó que el gobierno debe desvincular la reforma tributaria de los artículos referidos a la reconstrucción de las zonas afectadas por los incendios: los de la Región de Valparaíso en 2024 y los del sur del país en 2025. La idea es aprobar la ayuda a las zonas damnificadas sin que eso obligue a respaldar una reforma fiscal cuestionada.

El Frente Amplio llegó con propuestas más específicas. Según informó Diario Financiero, la coalición plantea avanzar hacia un sistema tributario desintegrado, en que los impuestos que pagan las empresas dejen de ser un crédito para sus dueños al momento de declarar. A eso suman la eliminación del régimen de renta presunta, la supresión de la exención tributaria de los fondos de inversión privados y el aumento del impuesto específico al diésel. En materia laboral, proponen ampliar el subsidio unificado al empleo para que los recursos lleguen directamente a los trabajadores y no a las empresas.

La declaración conjunta del bloque insiste en que "una reforma tributaria responsable no debe aprobarse con un voto o mayorías frágiles y circunstanciales, sino a través de consensos amplios y sólidos". La frase es, al mismo tiempo, una señal de apertura y un límite claro: la oposición no descarta negociar, pero no está dispuesta a cederle al gobierno una victoria legislativa sin condiciones.

Parlamentarios del PS y el Frente Amplio se reunieron en La Moneda con el ministro del Interior, Claudio Alvarado, y el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, para entregar sus respectivos documentos. El gobierno recibió las propuestas, que van desde la desintegración del sistema tributario hasta el aumento del impuesto al diésel, y deberá decidir si las incorpora como base de una negociación real.