La Cámara de Diputados aprobó este martes la acusación constitucional contra Nicolás Grau, exministro de Hacienda del gobierno de Gabriel Boric, con 77 votos a favor, 68 en contra y una abstención. El libelo pasó al Senado, que resolverá si el exsecretario de Estado queda inhabilitado para ejercer cargos públicos.
La jornada fue larga. Casi siete horas de debate, días de gestiones telefónicas y conteos que cambiaban constantemente marcaron la antesala del resultado final. La incertidumbre se concentró en Renovación Nacional y, sobre todo, en el Partido de la Gente, colectividad que quedó al centro de las presiones de ambos bloques.
La votación no llegó de inmediato al fondo del asunto. La Sala debió resolver primero una cuestión previa que buscaba archivar el proceso, y la rechazó por 83 votos en contra, 61 a favor y dos abstenciones. Superado ese punto, comenzó el debate de fondo con intervenciones de parlamentarios, acusadores y la defensa de Grau.
El hecho tiene un peso político concreto: es la primera acusación constitucional de la era Boric que logra cruzar la Cámara. El diputado del Partido Republicano Luis Fernando Sánchez lo dijo sin rodeos: la oposición actuó coordinada para impulsar un libelo que consideraba necesario.
Grau reconoció que el margen fue más estrecho de lo que anticipaba. Agradeció el respaldo de los partidos progresistas que votaron en su defensa y anunció que seguirá el proceso en el Senado.
Ahora la Cámara Alta actuará como jurado. Si los senadores declaran a Grau culpable, el exministro quedaría inhabilitado para ejercer cargos públicos por cinco años, según establece la Constitución. El Senado no tiene plazo fijo para resolver, aunque el debate debería ocurrir en las próximas semanas.
