En el Hospital Claudio Vicuña, ubicado en San Antonio, la mañana de este lunes el director del Servicio de Salud Valparaíso-San Antonio (SSVSA), Juan Castro, oficializó la salida de Loreto Maturana de la dirección del establecimiento y anunció el nombramiento de un nuevo jefe subrogante. La medida se produce tras la incorporación de Jeanette Vega, ex ministra de Desarrollo Social del gobierno de Gabriel Boric, en la subdirección médica. Al mediodía, Castro comunicó que el cargo de dirección titular quedaba sin un titular definido y que el nuevo director subrogante sería Christian Smith, pediatra y especialista en salud pública con trayectoria en el Hospital Carlos Van Buren y en la Sociedad Chilena de Pediatría, filial Valparaíso. Smith, que también recibió el reconocimiento como “Amigo del Hospital Claudio Vicuña”, ha desempeñado roles clave en la atención infantil del servicio.
La salida de Maturana provocó que 22 médicos del recinto, entre ellos especialistas únicos en sus áreas, se sumaran a la presión y presentaran renuncias. Este lunes 10 de ellos enviaron sus cartas, pero durante la mañana debieron continuar en sus funciones por la ausencia de una dirección titular que formalizara la recepción de los documentos. Entre los renunciantes figuran Alex Gómez, jefe de la Unidad de Paciente Crítico, y Roxana Madrid, jefa de Pediatría.
Desde el SS VSA señalan que la situación genera tensión en la plantilla y que las renuncias podrían impactar la continuidad de la atención, especialmente en áreas críticas como urgencias y cuidados intensivos pediátricos. Los motivos no obedecen a argumentos técnicos, sino a una persecución política, señala una parte del personal consultado. El servicio afirma que trabajarán para garantizar la continuidad de los servicios mientras se define una conducción estable.
Este cambio llega en un momento complejo para la atención en la región de Valparaíso, donde la gestión hospitalaria está bajo escrutinio público. Vega, ex ministra de Desarrollo Social bajo el gobierno de Boric, fue contratada para la subdirección médica, lo que generó inquietudes entre parte de la comunidad médica respecto a la independencia de la gestión clínica frente a decisiones administrativas. Enfatizando la necesidad de continuidad, la autoridad sanitaria subraya que la prioridad es mantener la calidad de la atención a las personas y la seguridad de los pacientes.
En los próximos días se esperan señales sobre la estabilidad administrativa y la capacidad del hospital para sostener sus servicios, así como posibles movimientos en el equipo directivo y en las áreas clínicas clave. La perspectiva es que, si se logra consolidar una conducción efectiva, la atención local podría estabilizarse y retomarse la normalidad en la atención de las personas que dependen del recinto.