El dólar retomó su tendencia a la baja y cerró este martes en $863,56 en el mercado chileno, lo que representa una caída de $6,00, o 0,69%, respecto del cierre del día anterior de $869,56.

El movimiento estuvo ligado al fuerte avance del cobre, que en la Bolsa de Metales de Londres, conocida en inglés como London Metal Exchange, superó la barrera de US$5,90 por libra, un alza de 1,39% frente al lunes, según registros de la Comisión Chilena del Cobre, Cochilco.

Emanoelle Santos, analista de mercados de XTB Latam, atribuye el salto del metal rojo al retorno del mercado chino tras el feriado del Año Nuevo Lunar, lo que aumenta la demanda de cobre. Luis Cisneros, Team Lead de Admirals, agrega que la reciente decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos y las señales sobre ajustes arancelarios de la administración del presidente Donald Trump, presidente de Estados Unidos, influyen en el ánimo global y en la formación de precios.

En paralelo, el índice dólar DXY, que mide la moneda estadounidense frente a una canasta de seis divisas principales, subió 0,15% a 97,84 puntos, una referencia para flujos internacionales. Eso muestra que la apreciación del peso chileno responde más al impulso del cobre que a un debilitamiento global del dólar.

En lo que va de febrero el billete verde acumula una contracción de 0,95%, y en el balance de 2026 registra una caída de 4,49%, cifras que reflejan una mejora relativa del peso ligada a los precios del cobre y a factores externos.

¿Qué significa esto para la economía chilena? Para los importadores implica costos en dólares más bajos al convertir hacia pesos, es decir, compras externas algo más baratas. Para los exportadores no mineros, un peso más fuerte reduce ingresos en pesos por ventas en dólares. Para la minería, el efecto es mixto: mayores precios del cobre aumentan ingresos en dólares, pero un peso más firme atenúa la conversión a moneda local.

En el plano de política monetaria, el Banco Central de Chile seguirá vigilando estas dinámicas externas. Si el impulso del cobre se mantiene, podría aliviar presiones inflacionarias importadas, pero los analistas advierten que la evolución de la guerra comercial y las decisiones arancelarias en Estados Unidos son variables que mantienen la incertidumbre.

A corto plazo los mercados estarán atentos a la confirmación de precios del cobre en los próximos días, a detalles sobre la política arancelaria en Estados Unidos y a cualquier dato macroeconómico doméstico que pueda cambiar la tendencia del tipo de cambio.