La senadora Paulina Núñez, presidenta del Senado y figura de Renovación Nacional, respondió a las críticas del diputado Cristián Araya, del Partido Republicano, por bloquear el cierre del debate del proyecto Escuelas Protegidas. En conversación con CNN Chile, Núñez insistió en que el Congreso debe buscar acuerdos y tender puentes para avanzar la agenda del Presidente Kast, y no permitir que intervenciones desbocadas terminen atrincherando a la oposición.
Araya señaló en X que lograron despachar en el Senado el proyecto que fortalece la seguridad en las salas de clases, pero que la oposición se vio reforzada por dos representantes de RN y un parlamentario de Evópoli que rechazaron o abstuvieron frente a la solicitud de cierre del debate. Los nombres involucrados fueron Ximena Ossandón y Juan Carlos Beltrán (RN) y Jorge Guzmán (Evópoli).
Núñez defendió el derecho de expresar diferencias en el Congreso y señaló que, si una discusión de esta envergadura termina mal, es porque no va a haber votos, no por desorden. Añadió que cuando gobierna el Partido Republicano, se podría esperar una actitud distinta de sus parlamentarios, y afirmó que lo único intolerable es que ministerios del Gobierno de José Antonio Kast hagan todo lo posible para conseguir votos de la oposición sin aportar con su propio respaldo. En ese marco, subrayó la importancia de seguir buscando acuerdos durante la tramitación de los proyectos, porque el Congreso debe ser un espacio de negociación y debate para servir a los ciudadanos, especialmente en temas de seguridad y educación.
Esta discusión refleja la dinámica histórica de las coaliciones chilenas, donde RN y Evópoli buscan puentes con sectores opositores para avanzar un programa de gobierno, mientras el Partido Republicano mantiene una postura más crítica hacia eventuales pactos. El episodio podría influir en próximos capítulos legislativos y en la percepción ciudadana sobre la capacidad de la coalición gobernante para gestionar acuerdos, un tema central en la vida democrática chilena y en la estabilidad de la agenda pública. El tiempo dirá si estos gestos de apertura logran traducirse en iniciativas concretas que mejoren la seguridad en las escuelas y la calidad de la educación.