El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este martes que una figura con base dentro de Irán podría estar mejor posicionada para asumir el liderazgo del país que Reza Pahlavi, el opositor exiliado que vive en Estados Unidos desde 1978.
Preguntado por la posibilidad de que Pahlavi, hijo del sha depuesto por la Revolución Islámica de 1979, encabece una transición, Trump respondió a periodistas que «alguien de dentro, tal vez, sería más apropiado» y añadió que "tenemos gente más moderada".*
La declaración ocurre en medio de una escalada de violencia en la región. El pasado 28 de febrero, Estados Unidos e Israel iniciaron, según la nota original, una campaña de ataques coordinados contra Irán por un supuesto reinicio del programa nuclear iraní. Esos ataques habrían causado la muerte del líder supremo de Irán, Alí Jameneí, y de varios altos mandos, según reportes; la fuente que consigna la lista de autoridades fallecidas no fue explicitada en el texto original.
Irán ha respondido con andanadas de misiles y drones dirigidos contra objetivos en Israel y contra bases militares estadounidenses desplegadas en varios países de Oriente Medio. La Media Luna Roja iraní, la organización humanitaria equivalente a la Cruz Roja en Irán, reportó al menos 787 civiles muertos y cientos de heridos en ese país. Por su parte, las represalias iraníes habrían dejado seis soldados estadounidenses muertos y alrededor de una docena de víctimas civiles en Israel y en países del golfo Pérsico, según la información disponible en la nota.
El intercambio militar y las declaraciones sobre sucesión en Teherán tensan no solo la arena diplomática, sino también los mercados. Informes relacionados mencionan que Wall Street cerró en rojo y que el precio del petróleo subió, movimientos que generan inquietud entre inversionistas chilenos y pueden traducirse en mayor presión sobre la inflación y costos de energía en Chile.
Desde el punto de vista geopolítico, la intervención pública de Trump pone en evidencia la preferencia de Washington por soluciones que garanticen aliados estables en la región y la dificultad de promover figuras exiliadas como líderes legítimos, cuando la dinámica de poder real se juega dentro del propio país. La competencia entre Estados Unidos e Israel y la resistencia iraní ilustran cómo la confrontación puede acelerar vacíos de poder y debates sobre sucesión en Teherán.
Para Chile y Latinoamérica, el efecto más inmediato es económico y simbólico: una nueva subida del petróleo afectaría el costo de transporte y la inflación, mientras que la escalada prolongada aumenta la volatilidad financiera global, algo que ya preocupa a inversionistas locales. En términos diplomáticos, la región deberá observar si el conflicto deriva en sanciones adicionales o en cambios en las rutas marítimas del golfo que impacten el comercio mundial.
Las próximas semanas serán clave para ver si la retórica se traduce en más apoyos internacionales a alternativas políticas iraníes, o si, por el contrario, la dinámica de poder local en Irán impone actores distintos a los propuestos desde el exterior. Por ahora, la posibilidad de que un dirigente «desde dentro de Irán» asuma el liderazgo figura como la opción preferida por la Casa Blanca según las palabras de Trump, mientras los analistas siguen evaluando las consecuencias económicas y de seguridad para terceros países, incluido Chile.

