La bancada de diputados de Renovación Nacional se reunió hoy con ministros del gobierno entrante para coordinar prioridades legislativas y avanzar en trabajo prelegislativo. Al término de la jornada, su jefe de bancada, Diego Schalper, y el subjefe, Eduardo Durán, fueron consultados sobre la inasistencia del presidente de Brasil a la ceremonia de traspaso entre Gabriel Boric y José Antonio Kast.

Diego Schalper, diputado chileno y jefe de bancada de Renovación Nacional, sostuvo que "la relación diplomática con Brasil es principal" y recordó que el presidente electo José Antonio Kast se reunió con el mandatario brasileño antes de asumir. En esa intervención, Schalper afirmó que, a su juicio, "la mayor perjudicada por la ausencia del presidente Lula va a ser la presidenta Bachelet". Eduardo Durán, diputado chileno y subjefe de bancada, apoyó la postura del jefe de bancada en sus declaraciones.

La ausencia de Luiz Inácio Lula da Silva, presidente de Brasil, se produce en el marco del cambio de mando entre el mandatario saliente, Gabriel Boric, y el presidente entrante, José Antonio Kast. Renovación Nacional (RN) criticó además la forma en que, según ellos, se gestionó la postulación de la expresidenta Michelle Bachelet, porque, dijeron, "las dos comisiones de relaciones exteriores se enteraron por la prensa". La bancada calificó la ausencia de Bachelet en el acto anterior como "muy incomprensible".

En perspectiva histórica, las ausencias diplomáticas en ceremonias estatales suelen interpretarse como señales políticas y pueden afectar la reputación pública de figuras asociadas al evento. Desde la óptica de RN, la concatenación de ausencias envía señales contrarias a la búsqueda de acuerdos transversales, una crítica recurrente al gobierno anterior de Gabriel Boric por parte de la oposición.

Para el ciudadano común, el efecto es sobre la imagen internacional de Chile y sobre la percepción de institucionalidad en momentos de transición. Si la lectura de RN prospera en la opinión pública, la expresión política más dañada sería la de la expresidenta Michelle Bachelet, según ese partido. No hay, hasta ahora, confirmación oficial desde la presidencia de Brasil sobre las razones puntualizadas para la inasistencia.

Queda por ver si este episodio provocará reacciones formales de Brasil o de actores políticos chilenos fuera de RN, y si influirá en la agenda bilateral con Brasil. Las señales políticas en torno a un cambio de mando suelen tener efectos simbólicos; la discusión ahora es qué consecuencias prácticas derivarán de ellas en la relación bilateral y en la esfera pública chilena.