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Dash, la canalización y el mensaje de Cangri que lo conmovió en Mundos opuestos

Ilustración del perfil editorial Camila TorresCamila TorresEdición automatizada bajo responsabilidad de Periodismo2
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Durante Mundos opuestos, el médium Pablo Canaliza transmitió a Dash mensajes atribuidos al fallecido Sebastián "Cangri" Leiva, detalles que solo ellos conocían

En un episodio reciente del reality Mundos opuestos, Maickol González, conocido como Dash, vivió un instante íntimo cuando el médium Pablo Canaliza leyó una imagen y entregó mensajes atribuidos al fallecido Sebastián "Cangri" Leiva. La secuencia provocó una reacción emotiva del participante y reabrió conversaciones sobre memoria y duelo en la pantalla.

Canaliza, que en televisión practica la canalización espiritual, dijo a Dash que Cangri le transmitía felicidad porque él estaba haciendo «lo que yo no pude», y mencionó detalles pequeños que, según el exparticipante, solo compartían ambos. Ese reconocimiento privado, más allá del espectáculo, fue lo que quebró a Dash.

«Me dijo hartas cosas del Cangri que solamente él y yo sabíamos. Me dejó loco», contó González en conversación con Publimetro. En el encierro, dijo que sintió conexión y que conserva imágenes del amigo, además de recordar tatuajes que ambos se hicieron. También explicó que varios compañeros se mostraron escépticos, y que para él la experiencia funcionó porque había fe y disposición para recibirla.

Este episodio llega en el contexto del cierre del programa, que como informamos ayer atrae a audiencias masivas y convierte momentos privados en escenas públicas. En Chile y en América Latina, la televisión de realities suele mezclar lo íntimo con la exposición, y allí emergen prácticas como la canalización que dialogan con formas populares de consuelo y memoria.

Voces como la de Dash ponen en primer plano cómo los espacios artísticos y mediáticos se transforman en redes de apoyo entre creadores y amigos. Más que una anécdota sobrenatural, la secuencia funciona como testimonio de duelo compartido: el público reconoce gestos, los artistas sostienen recuerdos, y los rituales —formales o improvisados— sirven para sostener legados afectivos.

Al cierre, Dash resumió su sensación con una frase sencilla y contundente: «Yo creo que él me acompaña». Esa afirmación recoge una doble pertenencia, la íntima y la pública, y plantea cómo en la cultura televisiva chilena se negocian la pérdida y la presencia, la fe y la incredulidad, dentro de comunidades artísticas que siguen visibles en redes y en la pantalla.

Fuente original

publimetro.cl

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