En suma, Stallone propone un cambio de paradigma en la industria cinematográfica, apoyado en evidencias y experiencias propias, para que la seguridad se transforme en una prioridad constante. No se trata de desinformación ni de alarmismo, sino de distinguir entre riesgos reales y soluciones tecnológicas ya disponibles que permiten obtener resultados equivalentes sin exponer a actores y equipo de experticia física a incidentes como el descrito. A la espera de que estas ideas se traduzcan en normas o guías prácticas, la discusión sobre el uso de armamento real en cine continúa abierta y relevada por otros casos y debates en el sector.