La selección femenina de hockey césped de Chile aseguró su pasaje al Mundial 2026 en el Parque Estadio Nacional y celebró la clasificación con un chapuzón colectivo en la piscina del Centro de Alto Rendimiento, conocido como CAR. El plantel festejó aún con el uniforme y con la camiseta con la leyenda “Diablas al Mundial”, según videos publicados por el equipo en sus redes sociales.

En los 60 minutos reglamentarios del Premundial en Santiago, Chile igualó 1-1 frente a Japón y luego se impuso en la definición por penales, 2-0, para quedarse con el cupo. Con ese resultado, el equipo chileno logra su segundo Mundial consecutivo, y además avanzó a la final del torneo continental que se disputa en la capital.

La arquera Natalia Salvador, arquera chilena del seleccionado, fue una de las figuras y resaltó el trabajo colectivo. “Venimos trabajando muy duro para esto, clasificamos a nuestro segundo Mundial consecutivo, así que muy contenta y emocionada. Lo dimos todo, luchamos hasta el último minuto y lo logramos”, dijo tras el partido. En sus declaraciones destacó especialmente el esfuerzo defensivo del grupo: “Nuestro objetivo era ser una muralla y lo hemos hecho”.

La escena en las dependencias del CAR remató la jornada: las jugadoras, tomadas de las manos y entre risas, se arrojaron al agua con el uniforme de juego y comenzaron a salpicarse, una celebración que las jugadoras y el cuerpo técnico compartieron públicamente. El Centro de Alto Rendimiento es la residencia de varios seleccionados chilenos y un referente para la preparación de altos deportistas en el país.

Tácticamente, el equipo chileno apostó por un bloque compacto y una defensa ordenada que logró neutralizar las llegadas japonesas en los últimos minutos, y llevó el partido a la definición desde la calma y la concentración en los penales. El enfoque defensivo y la disciplina colectiva fueron factores repetidos por las jugadoras al describir el partido.

La clasificación al Mundial, que se jugará en Bélgica y en los Países Bajos en agosto de 2026, consolida a Chile como una fuerza creciente en el hockey femenino de la región y mantiene la continuidad internacional que el equipo ha construido en los últimos años. El próximo paso inmediato para Las Diablas es disputar la final del Premundial en Santiago, donde buscarán coronar el buen torneo que han tenido.

Más allá del resultado, el impacto es local: la repetición de una presencia mundialista promete visibilidad y recursos para las divisiones juveniles y el desarrollo del hockey femenino en Chile. El resumen deportivo ahora comparte espacio con la celebración humana, la que quedó registrada en imágenes y que resume la mezcla de alivio, orgullo y compañerismo del plantel.