La Municipalidad de Las Condes y la Fundación Jaime Guzmán conmemoraron este 28 de marzo los 35 años del asesinato del exsenador Jaime Guzmán con la instalación de una placa en su memorial, ubicado en la intersección de Presidente Riesco con Andrés Bello. La ceremonia fue encabezada por la alcaldesa de Las Condes, Catalina San Martín, y por el presidente de la fundación, Hernán Larraín, y contó con la participación de autoridades de Gobierno, parlamentarios, concejales y representantes del mundo académico y civil.

Durante la actividad se descubrió la placa conmemorativa destinada a reforzar el carácter del lugar como espacio de memoria y reflexión ciudadana. El memorial, diseñado por la escultora María Angélica Echavarri en 2008, se ha consolidado como un punto relevante del paisaje urbano de la comuna.

En su intervención, la alcaldesa San Martín subrayó el carácter político del crimen. Murió a la salida de una clase, porque hubo quienes creyeron que la manera de ganarle a una idea era eliminar a quien la sostenía. Ese crimen fue contra la política misma, afirmó. La jefa comunal también enfatizó que la violencia política no tiene ideología ni ganadores, solo víctimas, advirtiendo que su impacto trasciende a las personas directamente afectadas y debilita a la sociedad en su conjunto.

Por su parte, Larraín destacó el legado del exsenador, uno de los principales redactores de la Constitución de 1980 y fundador del movimiento gremialista. Hoy no inauguramos solo una placa, renovamos una memoria y reafirmamos un compromiso. La memoria persevera y el odio no tiene la última palabra, sostuvo. El también exministro recordó además los reiterados ataques que ha sufrido el memorial en la última década, incluyendo episodios de vandalismo y destrucción, especialmente durante el estallido social, lo que refuerza el sentido del acto conmemorativo.

En la misma línea, el presidente de la Unión Demócrata Independiente (UDI), Guillermo Ramírez, valoró la instalación de la placa como un símbolo de continuidad. En cierta forma, lo que hace es decir que seguimos en pie, seguimos recordando y este lugar nunca será del odio ni de la desesperanza, afirmó. El acto busca, además, fortalecer el vínculo entre la memoria y la convivencia democrática en la ciudad.

El memorial continúa siendo un eje de memoria en Las Condes y se espera que siga funcionando como espacio de reflexión cívica, recordando que la violencia política no debe legitimarse y que la memoria colectiva debe servir para prevenir futuros episodios de confrontación.