Lo que debía ser una jornada deportiva en el marco de un campeonato regional terminó este fin de semana con la muerte de Nicolás, jugador del club Estrella Roja de Valparaíso, tras recibir impactos de bala en la cancha Cristo Rey de Llolleo, comuna de San Antonio.

Según los antecedentes entregados por la Policía de Investigaciones, la víctima fue alcanzada en medio de una pelea que involucró a jugadores y simpatizantes de ambos equipos, durante el encuentro contra el Club Cerro Alegre. La Brigada de Homicidios de San Antonio, dependencia de la Policía de Investigaciones (PDI), y el Ministerio Público calificaron el ataque como dirigido específicamente hacia la víctima.

El comisario Pablo Alegría, jefe de la Brigada de Homicidios de San Antonio, dijo "esta brigada especializada se encuentra recabando los antecedentes necesarios para determinar la dinámica de los hechos y la identidad de los participantes". Tras el ataque, Nicolás fue trasladado de urgencia al Hospital Claudio Vicuña, donde falleció debido a la gravedad de sus heridas.

El fiscal a cargo, Francisco Martínez, señaló que los disparos habrían sido percutados de manera directa hacia el deportista y confirmó que "no habría otro lesionado, por lo menos por arma de fuego". La Fiscalía del Ministerio Público encabeza la investigación penal y coordina las diligencias con la PDI.

En paralelo a las pesquisas, la Asociación Regional de Fútbol Amateur (ARFA) anunció la suspensión inmediata de todos los torneos regionales. El Comité de Ética de la misma asociación resolvió la desafiliación de por vida del Club Cerro Alegre de San Antonio, medida que la entidad presentó como ejemplificadora ante la magnitud de los hechos.

Testigos y dirigentes locales describen un clima de tensión en el partido que derivó en agresiones dentro y fuera de la cancha, aunque las autoridades aún trabajan para precisar la secuencia exacta, el número de involucrados y el lugar desde donde se efectuaron los disparos.

El episodio reabre el debate sobre la seguridad en el fútbol amateur de la región de Valparaíso y las medidas de prevención en recintos deportivos donde confluyen aficionados, jugadores y organización de torneos. Municipios y organizaciones deportivas suelen enfrentar limitaciones de recursos para garantizar control policial permanente en este tipo de encuentros.

Hasta el cierre de esta nota, las autoridades no han informado detenciones formales relacionadas con los disparos. La Brigada de Homicidios de la PDI continúa con la recolección de evidencias, declaraciones y las diligencias fiscales para identificar a los responsables y esclarecer la dinámica del crimen.