La presidenta del Senado, Paulina Núñez, de Renovación Nacional (RN), abrió la puerta a extender por algunos días el debate del proyecto de Ley de Reconstrucción Nacional. Su argumento: si ese tiempo permite construir una mayoría parlamentaria, vale la pena tomarlo.

El proyecto llegó al Senado en su segundo trámite constitucional, tras haber sido aprobado por la Cámara de Diputados. Esta semana, después del visto bueno de la comisión de Hacienda, la Sala tenía previsto analizar los lineamientos centrales y votar el texto.

"Si construir un acuerdo y lograr una mayoría significa tomarnos unos días más, estoy disponible para dar ese espacio", dijo Núñez. La senadora fue directa sobre la lógica del proceso: si hay propuestas circulando, lo razonable es que sean revisadas y respondidas antes de votar. "La prudencia y la urgencia pueden ir de la mano perfectamente", sostuvo.

Chile tiene antecedentes concretos de lo que ocurre cuando las leyes de reconstrucción avanzan sin los acuerdos suficientes. Tras el terremoto del 27 de febrero de 2010, los marcos legales para la recuperación enfrentaron trabas políticas que dilataron el proceso durante años. La apertura de Núñez apunta a no repetir ese patrón.

La senadora precisó que el Senado será la instancia que defina el ritmo del debate. En ese proceso, aseguró, su rol será mediar entre las distintas posiciones que aún no convergen.