La modernización del transporte en la zona norte da un paso concreto: el ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz, anunció que a partir del 1 de abril comenzará a operar el sistema de pago electrónico en las micros de Antofagasta, Calama y Tocopilla. El mecanismo permitirá cancelar el pasaje con tarjetas de transporte, códigos QR, billeteras digitales y tarjetas bancarias Visa y Mastercard, y convivirá inicialmente con el pago en efectivo.
La medida forma parte de un despliegue regional que suma a estas tres comunas a las once ciudades del país donde ya existe pago electrónico. Las autoridades explicaron que la implementación será gradual: se instalarán validadores en los buses y se desplegará una red de puntos de venta y recarga para que los usuarios puedan cargar saldo. Según el ministerio, la red contempla más de 350 puntos de venta y recarga en la región.
En la explicación oficial se insistió en dos objetivos claros, seguridad y eficiencia. «Antofagasta fue la primera ciudad fuera de Santiago en recibir buses eléctricos, y ahora se está sumando a la incorporación del pago electrónico del pasaje, junto con Calama y Tocopilla. Esta es una medida que entrega mayor seguridad, confianza y eficiencia al transporte público, mejorando considerablemente la experiencia de viaje de conductores y pasajeros», dijo el ministro Muñoz.
Las autoridades señalaron que pronto comenzarán a funcionar centros de atención al usuario en las tres ciudades, pensados para orientar a las personas durante la transición. También indicaron que hay coordinación entre el ministerio, los operadores del transporte y la empresa encargada de implementar la tecnología, aunque no se entregó el nombre de la firma proveedora en el comunicado oficial.
El esquema de coexistencia con efectivo busca mitigar brechas de acceso: permitir el pago tradicional durante los primeros meses facilita la adaptación de personas mayores o de quienes aún no usan medios digitales. Aun así, especialistas en movilidad han advertido que la puesta en marcha exigirá acompañamiento real, accesibilidad en puntos de recarga y campañas de información para evitar exclusiones.
Para la ciudadanía la novedad implica cambios prácticos: además de la tarjeta de transporte local, los usuarios podrán optar por billeteras digitales y tarjetas bancarias, lo que abre la puerta a mayor interoperabilidad con sistemas de pago nacionales. En el plano urbano, el avance se inscribe en un proceso más amplio de modernización y electrificación del transporte en el norte, que en Antofagasta ya había sido visible con la incorporación de buses eléctricos.
El siguiente paso formal es la instalación de validadores y el inicio de la atención presencial en los centros de usuario, cuya apertura las autoridades prometieron anunciar en los próximos días. La implementación completa dependerá del ritmo de instalación y de la recepción de los pasajeros, en especial de quienes hoy siguen pagando exclusivamente en efectivo.