El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, recibió este miércoles dos desmarques públicos de sus propios compañeros de gabinete, según La Tercera. La ministra de Energía, Ximena Rincón, y el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, tomaron distancia de sus dichos sobre la parafina y sobre una supuesta "recesión minera".
El primero fue Mas, en entrevista con radio Infinita. Hace un mes, Quiroz aseguró que "estamos viviendo una gran recesión minera", una idea que ha repetido en otras ocasiones. Se basó en el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec), el indicador que mide mes a mes cuánto produce la economía, que mostró una caída de 9,3% en la actividad minera.
"Es un término que ocupó efectivamente el ministro, nosotros creemos que es un shock de producción puntual", respondió Mas. La diferencia importa: una recesión sugiere un deterioro prolongado, mientras que un shock apunta a un golpe acotado. El biministro dijo que fue "gatillado por distintos factores" y que se irá revirtiendo en el mediano plazo.
Casi una hora después habló Rincón, exsenadora del partido Demócratas, en radio Agricultura. La consultaron por la parafina, cuyo precio subió a fines de septiembre después de que el gobierno decidiera no mantener el valor fijado. La medida generó críticas de la oposición y obligó a Quiroz a explicar el alza.
En esa ocasión, el ministro de Hacienda dijo: "Hoy nadie consume parafina, porque con estas temperaturas la verdad es que el consumo es mínimo". Apuntaba a la llegada de la primavera.
Rincón lo corrigió. "La gente usa parafina, sigue usando", afirmó. Reconoció que el consumo total baja en esta época, pero recordó que en varias zonas sigue haciendo mucho frío e incluso Santiago "estos días ha estado tremendamente helado". Si calefaccionas tu casa con estufa a parafina, el alza te llega igual aunque el calendario diga primavera.
Aunque dio la polémica por superada, la ministra fue directa: "No es una frase que nos ayude en el contexto en que estamos". La nota no precisa cuánto subió el precio del combustible.
En La Moneda le restan dramatismo a estas diferencias, pero en los partidos oficialistas no pasaron inadvertidas. No es la primera vez. En septiembre, el ministro del Trabajo, Tomás Rau, tomó distancia de la meta de desempleo que había fijado Quiroz, del orden de 6,5% al final del gobierno. "Es una meta que impuso el ministro de Hacienda", dijo Rau entonces.
Quiroz respondió que mantenía el objetivo y que buscaba "devolverle el 6% de desempleo" al país. Ese cruce terminó con la intervención del biministro del Interior y la Secretaría General de Gobierno (Segegob), Claudio Alvarado, y del Presidente José Antonio Kast.
Tras ese episodio, parlamentarios oficialistas pidieron mejorar la coordinación del gabinete y nombrar un vocero exclusivo. Según La Tercera, esos reclamos siguen vigentes y en el sector piden volver a tener un ministro dedicado sólo a la Segegob.
