John Malkovich volverá a presentarse en Chile con una pieza escénica de 90 minutos que toma textos del escritor chileno Roberto Bolaño, y tendrá funciones los días 23 y 24 de marzo en el Teatro Nescafé de las Artes. La obra, titulada El infame Ramírez Hoffman, se presentará en inglés con subtítulos proyectados y comenzará a las 20:00 horas en ambas jornadas.
El montaje combina literatura y música en vivo, con un trío liderado por la pianista Anastasya Terenkova, el violinista Andrej Bielow y el bandoneonista Fabrizio Colombo. El repertorio incorpora piezas de compositores tan diversos como Astor Piazzolla, Antonio Vivaldi y Erik Satie, en una puesta que alterna narración y atmósfera sonora.
Malkovich, actor estadounidense conocido por una carrera que cruza cine y teatro, debutó en Chile en 2012 con The Infernal Comedy. En esta ocasión asume el rol de narrador de una historia basada en fragmentos vinculados a Carlos Ramírez Hoffman, figura que en la novela Estrella distante de Roberto Bolaño aparece también bajo el nombre de Carlos Wieder.
Roberto Bolaño (1953-2003) es uno de los escritores chilenos más leídos internacionalmente, autor, entre otras obras, de Estrella distante, novela que explora la relación entre la creación artística y la violencia política. El personaje de Carlos Ramírez Hoffman o Carlos Wieder se presenta como un aviador-poeta asociado en la ficción al aparato represivo durante la dictadura de Augusto Pinochet, lo que convierte este montaje en una confrontación escénica con la memoria y la ética del arte en tiempos de violencia.
La boletería estará disponible desde el sábado 21 de febrero a las 12:00 horas a través del sistema Ticketmaster y en la boletería del Teatro Nescafé de las Artes. La pieza dura 90 minutos y, según la producción, se mantendrá la propuesta bilingüe con subtítulos proyectados para el público.
Más allá del atractivo de ver a una figura internacional en un teatro santiaguino, la llegada de esta obra reabre el debate sobre cómo la cultura chilena mira su pasado reciente. La combinación de la voz performativa de Malkovich con los textos de Bolaño promete una experiencia que interpela tanto a lectores de la novela como a quienes buscan reflexionar sobre los límites entre arte y responsabilidad histórica.
