Tras presentar sus resultados al cierre de 2025, la minera no metálica SQM —Sociedad Química y Minera de Chile— dijo en una conferencia con inversionistas que el mercado del litio muestra una mejoría que permitirá ampliar volúmenes y sacar partido a una recuperación de precios.
En su informe, la compañía registró una ligera caída en ingresos. Los ingresos totales fueron de US$ 4.576 millones, una baja de 1% respecto al año anterior, cuando alcanzaron alrededor de US$ 4.621 millones. En contraste, las ventas del negocio del litio aumentaron 2,1% interanual, hasta US$ 2.288,2 millones, con un salto especialmente marcado en el cuarto trimestre, que subió 38,4% frente al periodo octubre-diciembre de 2024.
Los ejecutivos atribuyeron el desempeño al mejor comportamiento de la demanda y a volúmenes récord en los últimos tres meses, tanto en Nova Andino Litio —la entidad fusionada con Codelco, y antes conocida como SQM Salar— como en la División Internacional de Litio de la compañía. En la conferencia, Felipe Smith, vicepresidente Comercial de SQM, dijo que esperan sobrepasar los volúmenes del primer semestre de 2025 en más de un 15% y distribuir la producción adicional al mercado.
La compañía puso como objetivo de producción cerca de 260.000 toneladas equivalentes de carbonato de litio (LCE, por sus siglas en inglés) para este año. Explico rápido qué es eso: LCE significa equivalente de carbonato de litio, la medida estándar que usa la industria para comparar distintos productos de litio como carbonato o hidróxido. Pensalo como medir distintas bebidas por litros, para comparar volúmenes.
Carlos Díaz, gerente general de Nova Andino, dijo que ese aumento provendrá tanto de operaciones en Chile como en China, y que la empresa busca subir la productividad mediante mayor eficiencia y nuevas tecnologías, mientras reduce la extracción de salmuera por su estrategia de sostenibilidad. Mark Fones, líder de la División Internacional de Litio, agregó que esperan también un crecimiento de ventas cercano al 10% en esa área.
¿Qué implica esto para la industria y para Chile? Si SQM logra mayores volúmenes y los precios efectivamente suben, eso tiende a ampliar las utilidades de la compañía. Parte de ese mayor ingreso va a impuestos y pagos contractuales; además, cualquier cambio en la regulación sobre regalías o fiscalización del litio podría aumentar la recaudación fiscal. Dicho de otra forma, más producción y mejores precios son buenas noticias para la empresa y potencialmente para la caja fiscal, siempre que las condiciones legales y tributarias se mantengan o se ajusten.
Sin embargo, la proyección tiene riesgos. El mercado del litio es volátil: la entrada de nueva oferta global, cambios en la demanda de vehículos eléctricos o innovaciones en baterías pueden afectar precios. También hay incertidumbres regulatorias en Chile sobre cómo se repartirán los beneficios del litio a mediano plazo. En ese sentido, la apuesta de SQM a operar «a plena capacidad y ampliarla en consonancia con el mercado» depende tanto de la evolución de los precios como de factores externos y normativos.
En lo inmediato, los inversores y el Estado deberán seguir los próximos reportes trimestrales para ver si la tendencia de volumen récord y la mejora de precios se confirman. Para los consumidores y la industria local, una mayor producción estable y precios sostenibles pueden facilitar la cadena de suministros de baterías, pero también reabre el debate sobre cómo se reparte el valor del litio en Chile.
