Datos del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, ICIJ por sus siglas en inglés, muestran que el número de investigadores del IRS (Internal Revenue Service, la agencia tributaria de Estados Unidos) encargados de revisar medidas anti-lavado de dinero en firmas de criptomonedas cayó el año pasado al nivel más bajo desde al menos 2017.

Las medidas anti-lavado de dinero, conocidas por sus siglas en inglés AML (anti-money laundering), son los controles que sirven para detectar y frenar el ingreso de fondos ilícitos a través de casas de cambio y proveedores de servicios monetarios. El recorte afecta a la oficina del IRS que supervisa a las llamadas "money service businesses", empresas que permiten comprar, vender y convertir criptoactivos.

El movimiento ocurre mientras el sector cripto crece y las principales plataformas mueven valores de la escala de billones de dólares al año. Investigaciones como "The Coin Laundry" del ICIJ han documentado cómo entidades señaladas por EE.UU., por ejemplo Huione Group, enviaron grandes sumas a exchanges globales como Binance y OKX aun cuando las autoridades habían detectado fallas en sus protocolos AML.

Erica Hanichak, de la ONG FACT Coalition en Washington, dice que la reducción de supervisión envía la señal de que EE.UU. es un lugar más permeable al dinero sucio. FACT Coalition es un grupo que promueve controles financieros más estrictos. El informe agrega que estos recortes forman parte de una tendencia más amplia de relajación regulatoria impulsada por la administración del expresidente Donald Trump.

¿Qué implica esto para Chile? Primero, hace más difícil rastrear flujos ilícitos a través de rutas internacionales. Si grandes exchanges reducen controles o si la supervisión estadounidense flaquea, bancos y plataformas chilenas podrían enfrentar más riesgos de recibir fondos con origen dudoso, o encontrarse con mayores fricciones para usar corresponsalías bancarias en EE.UU.

Segundo, hay un impacto práctico para usuarios y empresas locales: es probable que aumenten las exigencias de "conoce a tu cliente", KYC por sus siglas en inglés, y los costos de cumplimiento. También existe riesgo reputacional para exchanges chilenos que no puedan demostrar controles robustos; eso puede traducirse en menos acceso a servicios internacionales o mayores comisiones.

En Chile las instituciones relevantes son la Unidad de Análisis Financiero, UAF, que actúa como la inteligencia financiera, la Comisión para el Mercado Financiero, CMF, que regula mercados, y el Servicio de Impuestos Internos, SII. Estas entidades podrían necesitar coordinarse, actualizar exigencias y exigir mayor transparencia a plataformas locales para no depender de la supervisión externa.

Para usuarios: si operas con cripto, prioriza plataformas con historial claro de cumplimiento AML y prepara documentación para KYC. En la práctica, esto puede significar más verificaciones y demoras al convertir cripto a pesos.

Como contexto político en Chile, y como lo comentamos en una nota relacionada, el ministro de Hacienda Andrés Velasco ha sido crítico con las criptomonedas. Ese debate local sobre el papel de las cripto se enmarca ahora en un contexto internacional donde la vigilancia estadounidense muestra señales de debilidad.

El IRS no respondió a las solicitudes de comentario recogidas por el ICIJ. Dada la importancia de las rutas financieras entre EE.UU. y Chile, cualquier debilitamiento en la supervisión estadounidense hace más urgente que los reguladores chilenos refuercen sus propios controles y coordinación internacional.