Los analistas del mercado prevén que la inflación terminará 2026 bastante por encima del 3,8% que proyecta el Ministerio de Hacienda, según Emol. Las estimaciones privadas van de 4,5% a 5%, y el propio ministro Jorge Quiroz reconoció que cumplir la cifra oficial "está desafiante".
La proyección de Hacienda acaba de publicarse. Viene en el Informe de Finanzas Públicas (IFP) del tercer trimestre, el documento con que el Gobierno actualiza sus cifras fiscales y económicas, que salió ayer.
Un día después llegó el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de septiembre, que mide cuánto cambia el costo de una canasta típica de productos y servicios. Subió 0,4% en el mes, algo menos de lo que esperaba el mercado, pero dejó la inflación anual en 4,1%. Los expertos pronostican que ese número solo subiría en los próximos meses.
Para llegar al 3,8% a fin de año, entonces, la inflación tendría que retroceder en vez de avanzar. Quiroz todavía lo cree posible: "Puede venir un ajuste o una desaceleración del crecimiento de precios. Vamos a ver las variables", dijo.
Los bancos no lo ven así. Santander atribuyó el resultado de septiembre "en gran medida" al conflicto en Medio Oriente y a las lluvias de los últimos meses, que encarecieron combustibles y alimentos. Con los precios internacionales de los combustibles todavía altos y el peso depreciado, mantuvo su proyección de 5% para el cierre del año.
Scotiabank llegó a la misma cifra. Según la entidad, la débil demanda no bastaría para contener las presiones de costos que vienen del mercado laboral y de la depreciación del peso frente a varias monedas.
Hay proyecciones algo más moderadas, aunque ninguna se acerca a la de Hacienda. Coopeuch espera que el IPC de octubre suba entre 0,3% y 0,4%, y que el año cierre con 4,5%. Juan Ortiz, economista senior del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales (OCEC-UDP), estimó también una inflación cercana a 4,5% para diciembre.
Priscila Robledo, economista senior de Fintual, anticipa un dato más alto para el próximo mes. Octubre suele traer alzas fuertes de precios, y en forma preliminar espera un IPC de 0,6%, empujado además por subidas ya anunciadas en los combustibles. Su estimación para fin de año es 4,6%.
¿Qué significa esto para tu bolsillo? Con una inflación de 5%, algo que hoy cuesta $100.000 costaría unos $105.000 en un año. Con 3,8%, la cuenta sería $103.800. La diferencia parece chica, pero se nota en la bencina, el supermercado y los arriendos reajustables.
La brecha también apunta al Banco Central, que es el encargado de controlar los precios, como recordó el propio Quiroz. Su objetivo es una inflación de 3%, y cifras cercanas a 5% lo alejan de esa meta. La fuente no detalla cómo podría responder el instituto emisor con su tasa de interés.
La próxima prueba es el IPC de octubre, que el mercado espera entre 0,3% y 0,6%.