En Londres, el cobre, la principal exportación de Chile, escaló a su nivel más alto en más de tres meses. El contrato de tres meses de la Bolsa de Metales de Londres, conocida como LME, subía 0,5% a US$ 13.637 por tonelada a las 0940 GMT, y buscaba encadenar su sexta jornada al alza desde diciembre. La subida llega pese a señales de menor demanda por la guerra en Oriente Medio, compensada por temores de escasez de oferta y por un panorama de oferta ajustada que sostiene el avance.

La ruptura por encima de US$ 13.500, que había sido resistida en varias ocasiones desde febrero, atrajo a fondos que operan por niveles técnicos, según Ole Hansen, director de estrategia de materias primas de Saxo Bank en Copenhague. «Esa evolución del precio parece sólida frente al contexto no tan sólido de la guerra en Oriente Medio», añadió. Esa dinámica sugiere que la oferta podría verse desafiada en un momento en que la demanda se mantiene incierta.

La noticia se completa con otro impulso desde la oferta: Freeport-McMoRan señaló que la reanudación total de su mina Grasberg, la insignia de la compañía, se retrasó hasta principios de 2028, frente a la previsión anterior de finales de 2027. Este retraso acentúa la visión de un mercado más ajustado, lo que ayuda a sostener las cotizaciones a corto plazo.

En Shanghái, el contrato de cobre más negociado en la Bolsa de Futuros de Shanghái cerró la sesión diurna con un alza de 0,9% a 104.620 yuanes la tonelada, tras alcanzar máximos de tres meses de 104.840 yuanes. Los datos mostraron que la inflación industrial en China, el principal consumidor de metales, superó expectativas, lo que aviva la esperanza de que las medidas del Gobierno para impulsar la economía estén surtiendo efecto.

Para Chile, ese repunte del cobre podría significar mejores ingresos por exportaciones y mayor recaudación fiscal si se sostiene, amortiguando vulnerabilidades del presupuesto ante la volatilidad de la economía global. No obstante, el país permanece expuesto a vaivenes de demanda y precios que pueden cambiar la trayectoria de las cuentas públicas. En este contexto, la mirada está puesta en la evolución de la oferta global y en la demanda china, dos factores que podrían acelerar o frenar el impulso del precio.

El mercado seguirá atento a la oferta tras movimientos de grandes productores y a la evolución de la demanda en China, con la mirada puesta en la salud de la economía y en posibles señales de políticas para sostener el impulso de las materias primas.