La selección chilena, dirigida por Nicolás Córdova, medirá fuerzas este sábado ante Portugal, en el Estadio Nacional de Oeiras, desde las 13:45 horas (17:45 GMT), en un amistoso de la fecha FIFA que funciona como ensayo para la gira europea antes del Mundial 2026 en Norteamérica. En la visita, la prensa local resalta que el duelo ante una potencia mundial servirá para evaluar el nivel de una Roja en plena renovación y con miras al proceso hacia el Mundial 2030. El estadio, ubicado en la localidad de Oeiras, a la sombra de Lisboa, será escenario de un encuentro de alto perfil que, para Chile, representa una prueba de fuego ante una selección que impulsa su cuenta regresiva hacia la competencia planetaria y que también enfrentará al menos una jornada de preparación en tierras lusas antes del torneo.

Portugal, por su parte, llega bajo el mando de Roberto Martínez con la intención de sumar confianza en su gira de despedida previa a sus siguientes esfuerzos globales. El conjunto luso plantea este choque como un primer examen de la alineación estelar que proyecta usar en su calendario veraniego y, claro, ante la presencia de una figura mundial como Cristiano Ronaldo, buscando ritmo y continuidad en su ataque para la preparación de su equipo ante la Copa del Mundo. En el lado chileno, la agenda de entrenamientos ha estado marcada por la incertidumbre de la oncena, con Córdova probando distintas formaciones y dejando la última palabra para la once inicial a una hora del pitazo inicial.

La Roja llega a este duelo tras sensaciones encontradas en sus últimos amistosos. En marzo venció 4-2 a Cabo Verde pero luego cayó 4-1 ante Nueva Zelanda, lo que eleva la presión por rendir bien ante un rival de primer orden mundial y evitar errores que empañen la preparación. Entre los nombres que el técnico ha probado figuran, en una de las alineaciones posibles, Thomas Gillier, Fabián Hormazábal, Francisco Sierralta, Guillermo Maripán, Gabriel Suazo, Vicente Pizarro, Felipe Loyola, Víctor Felipe Méndez, Maximiliano Gutiérrez, Gonzalo Tapia y Lucas Cepeda; y en otra, Lawrence Vigouroux, Felipe Faúndez, Igor Lichnovsky, Iván Román, Diego Ulloa, Rodrigo Echeverría, Matías Sepúlveda, Lautaro Millán, Darío Osorio, Iván Morales y Clemente Montes, aunque la última palabra podría variar a último minuto con Brayan Cortés contemplado en la contienda. Este contexto de cambios refleja la idea de Córdova de afinar una columna vertebral que sostenga el proceso hacia 2030, a la espera de confirmar la formación definitiva ante Portugal.

Para Portugal, además de la gira y el objetivo de sumar minutos de calidad, el partido ante Chile se inscribe en una preparación que incluye otro duelo en casa ante Nigeria y la verificación de piezas claves que lucharán por un cupo en el grupo que compone la próxima Copa del Mundo, con miras a consolidar su rendimiento en Europa como preparación para futuras competencias, mientras Chile mira al relevo generacional con jugadores emergentes que deben demostrar continuidad y rendimiento en este tipo de escenarios de alto nivel.