Rectores de distintas universidades chilenas se declararon "en alerta" porque, según Cooperativa, la partida de educación superior del proyecto de Presupuesto 2027 tendría una reducción real de 0,1%, aunque el Ejecutivo había anunciado una fuerte inyección de recursos.
La partida 9 del Ministerio de Educación suma 17,3 billones de pesos. Es la segunda más grande del Estado, después de la de salud. Sin embargo, según el análisis citado por el medio, esos montos apenas cubren el IPC (Índice de Precios al Consumidor, que mide la inflación). En la práctica, eso significa una leve caída del gasto.
El Gobierno explicó que se trata de un presupuesto de "continuidad" que prioriza la educación inicial. Las casas de estudios rechazaron de forma unánime esa reasignación, porque afecta directamente los recursos que reciben las universidades. La fuente no detalla qué programas o fondos específicos se reducen.
María Fernanda Vicuña, vicerrectora económica de la Universidad Católica, repitió el planteamiento del rector Juan Carlos de la Llera, quien habló en representación de las universidades públicas no estatales. "No estamos pidiendo un aumento", dijo. Según Vicuña, piden que lo que hoy financia una hora de docencia, un proyecto de investigación o la formación de un doctor siga alcanzando para lo mismo el próximo año.
La académica agregó que congelar los aportes en su valor nominal "equivaldría a un recorte encubierto", porque se proyecta una inflación de alrededor de 3% para el próximo año.
La rectora de la Universidad de Chile, Alejandra Mizala, puso como ejemplo la PAES de invierno, la Prueba de Acceso a la Educación Superior que se rinde a mitad de año. En 2022 se aplicó en 28 sedes y hoy se aplica en 49. Mizala advirtió que sin esos recursos habría que volver a reducir las sedes, algo que calificó de "enormemente injusto" para los estudiantes de regiones y de zonas apartadas.
El capítulo de la Subsecretaría de Educación Superior quedó pendiente en la cuarta Subcomisión de Presupuestos, que preside la senadora Yasna Provoste (DC). "Todos, sin excepción, nos dijeron lo mismo: este Presupuesto pone en riesgo el sistema universitario chileno", afirmó la parlamentaria, que también integra la Comisión de Educación del Senado. Provoste sostuvo que se trata de "una alerta del país" y no de un reclamo corporativo ni ideológico.
También hubo inquietud en el oficialismo. El senador Iván Moreira (UDI) dijo que es "doloroso" tomar estas medidas, pero argumentó que el Gobierno recibió una economía deteriorada. "Sería fácil hacer cosas populistas", señaló, y recordó que el Gobierno tiene un rechazo de casi 60%.
Moreira anunció que será "el principal opositor" si en el Presupuesto 2028 no se reparan las necesidades de los distintos ministerios. El mismo martes, el Presidente José Antonio Kast y la ministra de Educación, María Paz Arzola, participaron en una actividad del Compromiso Nacional por el Aprendizaje Lector para destacar el foco del presupuesto en la educación inicial.



