La Municipalidad de Viña del Mar confirmó que la cantante viñamarina tendrá un homenaje oficial en el Teatro Municipal el viernes 27 de febrero, 24 horas después de su presentación en la Quinta Vergara durante el Festival de Viña 2026. La ceremonia fue anunciada como un reconocimiento a su vínculo con la ciudad y con el certamen.

Mon Laferte es una de las voces chilenas de mayor proyección en América Latina, y su relación con Viña del Mar es parte de su biografía artística y personal. Nacida el 2 de mayo de 1983 en el barrio Gómez Carreño de Viña del Mar, sus primeros pasos como cantautora tuvieron lugar en esos circuitos locales. Su debut en la Quinta Vergara en 2017 quedó en la memoria colectiva como un momento telúrico del festival; su retorno en 2020 la consolidó como figura central, en medio de polémicos comentarios vinculados al estallido social de 2019.

La organización del festival y la Municipalidad esperan que el recital del jueves 26 de febrero sea exitoso y por eso convocaron a autoridades locales para asistir al acto en el Teatro Municipal. Es probable que Mon Laferte reciba la Gaviota de Oro y la Gaviota de Plata, premios que habitualmente entrega la organización del certamen según la recepción del público.

Sin embargo, el reconocimiento máximo de la Quinta Vergara, la Gaviota de Platino, tiene restricciones establecidas por la propia Municipalidad. Un decreto firmado el 6 de febrero de 2025 dispone que para acceder a ese galardón un artista debe cumplir dos condiciones: mantener un lazo profundo con el festival y acreditar una trayectoria artística de al menos 30 años. Aunque Laferte cubre con creces el primer requisito, su trayectoria profesional más formal suele fecharse desde su aparición en el programa Rojo fama contrafama, de Televisión Nacional de Chile (TVN), en 2003, por lo que no cumpliría el umbral temporal exigido por el decreto.

La decisión de declararla Hija Ilustre recupera además la discusión sobre cómo las ciudades reconocen a sus creadoras y creadores: en el caso de Viña del Mar, el gesto remite tanto a la pertenencia territorial de Laferte como a la carga simbólica que su presencia tiene para el festival y para la música chilena contemporánea.

Si la Municipalidad quisiera otorgar la Gaviota de Platino, ello requeriría una modificación estatutaria o un criterio excepcional, gestos que hasta ahora no han sido anunciados. En todo caso, la ceremonia en el Teatro Municipal y el concierto en la Quinta Vergara serán, en los hechos, el encuentro entre una artista que nació en la Ciudad Jardín y un público que ha seguido su trayectoria con fervor durante más de una década.