La Primera Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago anuló el fallo del tribunal arbitral que había ordenado al empresario Isidoro Quiroga y los ex dueños de Australis Seafoods devolver casi US$300 millones al grupo chino Joyvio. El fallo, emitido en votación dividida, revierte uno de los arbitrajes más millonarios de la historia empresarial chilena reciente.
La disputa se originó en la venta de Australis Seafoods, una de las principales salmoneras del país, al consorcio chino Joyvio. Tras la operación, los compradores asiáticos reclamaron que el precio pagado estaba inflado y llevaron el caso al Centro de Arbitraje de la Cámara de Comercio de Santiago (CAS). El tribunal arbitral les dio la razón y ordenó devolver una suma cercana a los 300 millones de dólares.
Lo que terminó por invalidar ese fallo fue la fórmula que eligieron los árbitros para resolver el conflicto. Joyvio había pedido dos cosas: o deshacer el contrato de compraventa por completo, o recibir indemnizaciones por los daños sufridos. Los árbitros, en cambio, optaron por una tercera vía que ninguna de las partes había planteado: rebajar retroactivamente el precio de venta y ordenar la devolución de la diferencia.
Para la Corte de Apelaciones, esa decisión violó la Ley de Arbitraje Comercial Internacional, porque los jueces cambiaron el eje del litigio en la fase final, dejando a los vendedores chilenos sin posibilidad de defenderse ante esa nueva acusación. Al tratarse de un vicio que afectó el núcleo del proceso, la sala resolvió anular el fallo en su totalidad.
La decisión no fue unánime. El ministro Fernando Valderrama votó por mantener la condena a Quiroga, argumentando que el tema del sobreprecio estuvo presente desde el inicio del arbitraje y que los árbitros no incurrieron en ninguna infracción al ordenar la restitución del dinero.
Con la nulidad del fallo, el conflicto entre Joyvio y los ex dueños de Australis Seafoods regresa a fojas cero. El grupo chino deberá definir si inicia un nuevo proceso arbitral con las pretensiones que le corresponden, o si busca otra vía legal para recuperar lo que alega haber pagado de más por la salmonera.