A dos días de dejar el poder, el presidente Gabriel Boric dio una entrevista televisada en Canal 13 con Mario Kreutzberger, conocido como Don Francisco, donde explicó por qué no pudo cumplir dos promesas centrales de su mandato: la condonación del Crédito con Aval del Estado, CAE, y el proyecto de Sala Cuna Universal.
Boric dijo que ambas iniciativas requerían una ley aprobada en el Parlamento y que, pese a que la Cámara de Diputados despachó el texto, en el Senado la discusión se estancó. Según el mandatario, existía un acuerdo técnico y la discusión «estaba madura», pero la oposición de derecha bloqueó el avance.
El presidente recordó su trato con la ciudadanía y defendió la vía legislativa como necesaria para cambiar el sistema de financiamiento de la educación superior. La condonación del Crédito con Aval del Estado (CAE) es una demanda de largo aliento en el debate público sobre la educación superior en Chile, y su frustración vuelve a colocar en tensión la promesa de reformas estructurales del oficialismo.
En la misma entrevista, Boric repasó lo que considera sus triunfos, entre ellos el Copago Cero en Fonasa (Fondo Nacional de Salud), la reforma de pensiones, la ley de 40 horas laborales, la ley TEA y el pago de la deuda histórica a profesores. Señaló también derrotas, además del CAE, como la imposibilidad de aprobar la Sala Cuna Universal y el fracaso del primer proceso constituyente.
El efecto práctico es inmediato. Para las personas con deuda del CAE, la falta de condonación mantiene una carga financiera que afecta sus decisiones laborales y económicas. Para trabajadores y trabajadoras con hijos pequeños, la ausencia de una Sala Cuna Universal prolonga la dificultad para conciliar empleo y cuidado infantil. En términos políticos, el bloqueo fortalece a sectores de la oposición que apuestan a frenar cambios sociales vía Parlamento, y debilita la capacidad del oficialismo para mostrar resultados concretos antes del traspaso.
Esto ocurre en un contexto de traspaso marcado por tensiones con el presidente electo José Antonio Kast, lo que añade presión política a los días finales del gobierno de Boric. A corto plazo, la discusión legislativa sobre educación y parentalidad quedará en manos del próximo gobierno y del nuevo Congreso, con la posibilidad de que las prioridades y las fórmulas de financiamiento cambien.
La pregunta que deja la entrevista es quién podrá articular mayorías que permitan avanzar reformas complejas por vías legislativas. Mientras tanto, los grupos directamente afectados, como estudiantes de educación superior con deuda y padres trabajadores, son los que verán más retrasados los beneficios prometidos.