Las ventas del sector de comida de servicio rápido en Chile mostraron una recuperación en 2025, según el informe conjunto de la Asociación Chilena de Gastronomía (Achiga) y la Cámara Nacional de Comercio (CNC). El documento describe una expansión apoyada en un mayor número de compras y en la llegada de nuevos puntos de venta, más que en un aumento del gasto promedio por operación.
El reporte detalla que las ventas reales —es decir, las ventas ajustadas por inflación— cerraron el año con un alza, mientras que en el cuarto trimestre el sector también registró un avance anual. En términos operativos, los autores distinguen entre crecimiento por cobertura geográfica y crecimiento por ticket promedio: la primera explica la mayor parte del movimiento registrado.
Según Achiga y la CNC, el crecimiento se explica, sobre todo, por un mayor flujo de transacciones y por la apertura de nuevos locales, no por que la gente esté gastando mucho más en cada visita. Esa expansión territorial ha mejorado la oferta fuera de Santiago, pero ha traído consigo cierto grado de canibalización, es decir, que nuevos locales roban ventas a sucursales cercanas en vez de generar demanda neta adicional. Eso se refleja en ventas equivalentes, concepto que compara el desempeño de locales que llevan más de un año abiertos para medir crecimiento orgánico.
El informe señala además que el canal presencial sigue siendo predominante, mientras que las ventas por canales digitales —tanto plataformas propias como externas— se mantienen estables y funcionan como complemento estratégico, especialmente en promociones y entregas a domicilio. Por otra parte, el gasto promedio por compra mostró una baja acotada, lo que sugiere que los consumidores están más cautelosos y responden a ofertas y descuentos.
En términos territoriales, las regiones fuera de la capital mostraron un desempeño relativo superior, aportando a una mayor convergencia entre la Región Metropolitana, que agrupa a Santiago y sus comunas, y el resto del país. La Región Metropolitana, según el informe, presenta señales de estabilización tras resultados más débiles en parte del año.
El balance para cadenas y locales independientes es claro: el sector avanza hacia una fase de mayor madurez, con estrategias comerciales más agresivas y márgenes más estrechos. Para el consumidor, eso puede traducirse en más promociones y oferta más amplia; para los operadores, en mayor presión sobre la rentabilidad y posible consolidación del mercado si la competencia por precio persiste.
El estudio de Achiga y la CNC no detalla en su resumen público todos los criterios metodológicos de segmentación, por lo que queda pendiente que ambas organizaciones publiquen cifras adicionales sobre ticket promedio por formato y la contribución exacta de las plataformas digitales. A corto plazo, la tendencia indica que habrá que seguir de cerca la dinámica de aperturas, la eficacia de las promociones y la evolución del poder adquisitivo de las familias chilenas para evaluar si el crecimiento se mantiene o se modera.
