En la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, el exministro Mario Marcel expuso para responder a las críticas del actual ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, y defendió la posición de la política fiscal del Gobierno. En esa sesión, Marcel recordó que al inicio del mandato del Presidente Gabriel Boric la situación fiscal era más estrecha que hoy, pero que el equipo pudo salir adelante. La sesión se extendió por más de dos horas y se convirtió en un choque de relatos sobre el manejo de los recursos y la planificación presupuestaria.
En lo central, el exsecretario de Hacienda rebatió la afirmación de Quiroz de que la administración de José Antonio Kast dejó la caja fiscal prácticamente sin recursos. «La caja es una cuestión que se ve entre la Tesorería y la Dirección de Presupuestos. no es un tema central: la caja no le importa a nadie salvo a países que no tienen acceso a financiamiento, no hay ningún informe del FMI o de organismos internacionales que hablen de la caja. Chile tiene acceso expedito al crédito», planteó. Marcel insistió en que la caja no es determinante: «el espacio para gastar lo determina el presupuesto y no la caja fiscal».
Sobre el estado de las cuentas, señaló que, aunque «tenemos una situación fiscal estrecha», no es equivalente a una crisis. Para este año, dijo, el presupuesto contempla un crecimiento del gasto de 1,7% y que el Gobierno busca ajustes; adelantó que en los próximos días se emitirán decretos para formalizar ese ajuste. Además, recordó que la dinámica de gasto está abierta a hacer excepciones cuando corresponde, sin que eso signifique abandonar las metas fiscales. Marcel concluyó que la discusión pública debe entender la diferencia entre la caja y el presupuesto, y subrayó que el país mantiene un acceso expedito al crédito a nivel internacional.
La conversación evidencia la tensión entre mantener un manejo conservador de la caja y la necesidad de impulsar políticas públicas. En ese contexto, el exministro pospuso el juicio definitivo sobre la solidez fiscal, dejando claro que la historia reciente de Chile ha mostrado que una economía puede ajustarse sin paralizar servicios básicos cuando el marco presupuestario es claro y previsible. El debate continúa, con miras a la definición de próximos decretos y medidas de ajuste que definan el gasto público y las prioridades para los meses venideros.