Este lunes se cumplió una semana desde que el caso de los menores haitianos ingresados irregularmente a Chile salió a la luz, y el Ministerio Público entregó sus primeras conclusiones: la hipótesis del tráfico de órganos quedó descartada, mientras la investigación se orienta hacia el delito de tráfico de migrantes.
Así lo afirmó Eugenio Campos, director de la Unidad Especializada Anticorrupción de la Fiscalía Nacional y encargado del caso, en conversación con radio ADN. "No hay ninguna denuncia, quiero dejarlo con claridad. El Ministerio Público no tiene ninguna denuncia respecto del tráfico de órganos en razón a aquellos hechos que estamos investigando. No hay nada, ni el más mínimo antecedente", afirmó el fiscal, quien precisó que revisó personalmente los registros de la institución.
La Policía de Investigaciones (PDI) informó que de los 64 niños, niñas y adolescentes (NNA) haitianos que la Contraloría General de la República no logró ubicar durante la revisión de antecedentes migratorios, ya estableció el paradero de 52. Los 12 restantes continúan siendo buscados.
Sobre las líneas investigativas, Campos distinguió entre trata de personas y tráfico de migrantes. La primera hipótesis, que apunta al aprovechamiento de la vulnerabilidad de los menores, "se aleja" de lo que el Ministerio Público tiene hasta ahora, aunque no la descartó formalmente. La segunda gana terreno: implica la facilitación del ingreso ilegal de extranjeros al territorio nacional, una conducta que la legislación chilena regula con base en tratados internacionales.
"Aquellas personas no residentes, o extranjeros, que ingresan al territorio nacional, pero de una forma ilegal. Eso lo tendrá que determinar la investigación", precisó el fiscal. La PDI mantiene la búsqueda de los 12 menores cuyo paradero sigue sin establecerse.