La acusación constitucional contra el exministro de Hacienda Nicolás Grau expuso posiciones distintas dentro de Renovación Nacional (RN). El subjefe de la bancada, Eduardo Durán, confirmó que votará a favor del libelo, en una postura que choca con la del jefe del comité, Diego Schalper, quien ya había manifestado reparos al mecanismo acusatorio.
Durán explicó que su decisión responde al análisis de los antecedentes disponibles y al deber fiscalizador del Congreso. "Las acusaciones constitucionales son una herramienta excepcional de nuestro sistema democrático y, por lo mismo, deben analizarse con responsabilidad y rigurosidad. En este caso, considero que existen antecedentes que justifican respaldar esta acusación", señaló el parlamentario.
Una acusación constitucional es el mecanismo con que la Cámara de Diputadas y Diputados puede remover a un alto funcionario del Estado. Si la mayoría simple de los diputados la aprueba, el caso pasa al Senado, donde se define la inhabilidad o la absolución.
Durán también respaldó una reforma en discusión que busca perfeccionar el mecanismo. "Valoro la reforma constitucional que busca perfeccionar el mecanismo de las acusaciones constitucionales, porque el trabajo legislativo y el país no pueden estar permanentemente marcados por este tipo de debates", afirmó. Sin embargo, aclaró que mientras rijan las reglas actuales, corresponde votar cada caso según sus méritos.
Consultado sobre las diferencias internas, el diputado las restó de importancia. "En Renovación Nacional existe espacio para distintas opiniones y eso es parte de la riqueza de nuestro partido", sostuvo, descartando que el desacuerdo afecte el trabajo colectivo de la bancada.
La votación en la Cámara será el próximo test para la oposición. Para que el libelo llegue al Senado, los partidos que apoyan la acusación deben sumar votos suficientes en el hemiciclo.
