El avance del tramo urbano de la circunvalación entre La Serena y Coquimbo quedó en pausa luego de que el Panel Técnico de Concesiones emitiera un pronunciamiento sobre la solicitud P01-2025-29, vinculada a la segunda concesión de la Ruta 5. El informe no rechazó el proyecto, pero planteó reparos que impiden seguir con la propuesta contractual en su forma actual.

El Panel pidió revisar y justificar varios elementos técnicos y financieros: el valor de la ingeniería, los costos de conservación y mantenimiento, y la tasa de costo de capital considerada por los proponentes. Además, recomendó que la ejecución del tramo urbano —de aproximadamente 16 kilómetros y que incluye obras de alta complejidad como un túnel de casi 2 kilómetros— se adjudique mediante una licitación privada por invitación, con el Ministerio de Obras Públicas como veedor y bajo criterios de transparencia y competencia.

En la práctica, esas observaciones obligan a incorporar modificaciones a la propuesta contractual antes de que el proyecto pueda avanzar. El Estado ya ha destinado más de $3 mil millones en estudios de diseño vial, evaluación social e impacto ambiental, pero ese gasto no evita que el Panel demande correcciones técnicas y readecuaciones financieras.

La ministra de Obras Públicas, Jessica López, confirmó ante la Comisión de Obras Públicas del Senado que la obra sigue siendo una prioridad, aunque asumió que la modalidad de ejecución debe resolverse dentro del sistema de concesiones. En esa sesión regional, López dijo "no está en duda la construcción de la circunvalación" y advirtió que proyectos de esta magnitud suelen extenderse más allá de un período gubernamental, por lo que su desarrollo podría continuar bajo la próxima administración. Los senadores Sergio Gahona, senador chileno miembro de la comisión, y Matías Walker, senador chileno y también integrante de la comisión, coincidieron en la importancia estratégica de la obra para la movilidad regional.

La Multigremial de la Región de Coquimbo expresó su "profunda y enérgica molestia" por el pronunciamiento y calificó la situación como un retroceso para la planificación vial de la conurbación. Las autoridades regionales, gremios y actores locales advierten que la suspensión aumenta la incertidumbre sobre plazos, costos y la continuidad de contratos con privados.

El escenario inmediato exige que el concesionario o los proponentes presenten las correcciones solicitadas por el Panel y que el Ministerio de Obras Públicas actúe como veedor de un eventual proceso de licitación por invitación. Hasta que el Panel no verifique la incorporación de las observaciones, el tramo urbano de la circunvalación seguirá en suspenso, con consecuencias directas en la planificación de la movilidad de La Serena y Coquimbo y en los calendarios de concesiones vinculadas a la Ruta 5.