Harold Mayne-Nicholls, excandidato presidencial chileno, hizo un balance crítico de su campaña en una entrevista al programa El Periodista en La Clave, donde atribuyó gran parte del resultado electoral a la falta de una organización partidaria detrás de su opción. En sus palabras, "Si no tienes una estructura política detrás, por muy buenas ideas que tengas y por mucho afecto que te tenga la gente, eso no se transforma en voto".
Para Mayne-Nicholls, esa "estructura política" significa la maquinaria electoral: militantes, presencia territorial, logística y recursos para convertir simpatía en sufragios. Es la diferencia entre tener una idea y transformar esa idea en una papeleta marcada el día de la elección. Si eres votante, piensa en ello como la diferencia entre una buena propuesta y una campaña que te recuerda cada semana por qué votar por ella.
El ex candidato defendió además su tono no confrontacional durante la campaña. "No puedo entender que por querer un cargo tenga que agredir al que también lo quiere", dijo, y agregó que podía haber optado por una estrategia más agresiva pero que eso habría ido en contra de su coherencia personal. Sobre ello, reconoció que prefería la coherencia aun cuando eso pudiera costarle votos.
Otro tema que afirmó haber instalado en el debate público fue la ludopatía, es decir, el juego patológico que afecta a personas y familias, especialmente jóvenes. Mayne-Nicholls dijo que en Chile se está reaccionando tarde ante el avance de las casas de apuestas en el fútbol y en la vida escolar. Relató que, en un debate presidencial, propuso eliminar las apuestas deportivas y que un periodista le respondió que eso podría afectar el financiamiento de medios, comentario que lo dejó sorprendido. Según él, el problema no es solo tributario, sino de dependencia: "En Argentina están apostando en clases. Eso es gravísimo", señaló, usando a Argentina como ejemplo regional.
En el ámbito deportivo, Mayne-Nicholls recordó su participación en los Juegos Panamericanos Santiago 2023, destacando el impacto de la mascota Fiu y la política de entradas económicas para llenar los recintos. "Quería los estadios repletos. Las entradas eran baratas porque el objetivo era involucrar a la gente", explicó, enfatizando el valor social de acercar el deporte a la ciudadanía.
Sobre su situación personal, dijo que enfrenta una compleja situación financiera tras la elección, sin entregar cifras ni detalles públicos sobre montos o deudas. Esa afirmación quedó en términos generales en la entrevista, por lo que no es posible verificar la magnitud del problema con la información disponible.
Mayne-Nicholls también mencionó otras preocupaciones públicas, como la baja tasa de natalidad, la obesidad y el sedentarismo, y advirtió que estos fenómenos tendrán consecuencias económicas y sociales en las próximas décadas. No detalló un plan concreto para abordarlos desde la política, pero insistió en que hay que instalarlos en la agenda.
La entrevista cerró con un tono reflexivo: Mayne-Nicholls dijo que la experiencia fue "un aprendizaje gigantesco" y dejó claro que, sin una estructura partidaria, incluso las propuestas más sólidas corren el riesgo de quedarse en buenas intenciones. No precisó pasos inmediatos sobre si seguirá compitiendo o cómo buscará articular esa estructura de aquí en adelante, por lo que el futuro de su espacio político queda, por ahora, abierto.
