Ernesto Erdmann, ingeniero civil chileno y fundador y CEO de ZeroQ, afirma que la compañía proyecta crecer 30% en ingresos para 2026 respecto a 2025, año en que cerraron con cerca de $4.000 millones de pesos en ventas. ZeroQ, que nació en 2014 con un tótem de autoatención y fue la primera startup en abrirse a la bolsa chilena mediante ScaleX en 2023, recaudó US$3 millones en su debut en la Bolsa de Santiago.

La empresa se define hoy como una plataforma de gestión de fila y atención al cliente. Administra más de 2.000 puntos de atención físicos y digitales, y ha emitido 87 millones de tickets, es decir, turnos o registros de atención. Para dimensionarlo, 87 millones de tickets representan varias veces la población de Chile, que ronda los 19 millones de personas. ZeroQ reporta además más de 400 clientes entre retail, administradoras de fondos de pensiones, salud y municipios, incluyendo Servipag (plataforma de pagos), Colmena (isapre o aseguradora de salud), AFP Capital (administradora de fondos de pensiones), BCI Seguros (aseguradora), Correos de Chile y Viajes Falabella.

ScaleX es la plataforma de la Bolsa de Santiago diseñada para pymes y startups que permite listarse con montos más pequeños que una oferta pública tradicional. La salida por ScaleX, según Erdmann, les dio acceso a capital y visibilidad, pero la compañía sostiene que eso no sustituye una estrategia de crecimiento internacional bien definida. En sus comunicaciones, ZeroQ también afirma una "reducción del 300% en los tiempos de espera"; esa cifra resulta inusual y no fue detallada públicamente por la empresa, por lo que no puede ser verificada tal cual.

Erdmann explica que su plan para 2026 se apoya en tres apuestas estratégicas. La primera es posicionar con fuerza su agente de inteligencia artificial, IA, es decir, sistemas que automatizan respuestas y decisiones, y transformar implementaciones piloto en proyectos enterprise con métricas claras. La segunda es estandarizar procesos internos para escalar sin fricciones, lo que en lenguaje simple significa crear un manual operativo que permita replicar la solución en otra sucursal o país sin rehacer todo. La tercera apuesta es acelerar la expansión en Perú y Colombia, con la meta de aumentar allí su operación en un 90%.

¿Por qué Perú y Colombia? Erdmann apunta al tamaño de mercado: ambos países suman más población y, según su diagnóstico, muchas instituciones todavía usan soluciones anticuadas en quioscos o atención presencial. En ese sentido, ZeroQ cree que su oferta de kioscos y agentes de IA puede capturar demanda que en Chile ya está más madura. Para un usuario común, eso puede traducirse en menos filas en servicios públicos y privados si la tecnología se implementa masivamente.

Para startups chilenas que quieren internacionalizarse, las lecciones que plantea Erdmann son prácticas. Primero, no basta con tener un buen producto; hay que convertirlo en una oferta medible y repetible, lo que implica métricas de rendimiento y casos de éxito. Segundo, antes de entrar a un país conviene estudiar regulaciones, socios locales y adaptar la operación; lo que funciona en Santiago puede necesitar cambios para Lima o Bogotá. Tercero, estandarizar procesos y documentar la operación facilita escalar, reducir errores y atraer clientes grandes.

Hay riesgos en la ruta. ZeroQ depende de hardware como kioscos y terminales, y un alza global en precios de memoria y componentes, que ya afecta a la industria tecnológica, podría encarecer esos equipos y presionar márgenes. Además, pasar de pilotos a contratos enterprise exige inversión en equipos de ventas y soporte local, y la competencia en mercados extranjeros puede ser más fragmentada de lo esperado.

La perspectiva es doble. Si ZeroQ logra convertir pilotos de IA en contratos medibles y estandariza su oferta, el objetivo de 30% de crecimiento para 2026 sería creíble sobre la base de los ingresos de 2025. Si los desafíos operacionales y de costos se materializan, la expansión podría enlentecerse y exigir capital adicional. En todo caso, la experiencia de ZeroQ —salir por ScaleX y mantener foco en producto, operaciones y mercados regionales— ofrece una guía concreta para otras startups chilenas que buscan salir al extranjero: tener un buen producto es necesario, pero no suficiente.